Ya lo barruntaba este Gallo, lo digo porque las pasiones de algunos por la Iglesia lo pone a uno a parir.

Los hay que se meten tanto en las sacristías que hasta reproducen las palabras del cura miméticamente y si no fuera porque la cosa podría terminar en cachondeo quitarían al cura de delante y dirian ellos las misas....¡señor..señor...de estos supereligiosos me salve Dios!.

Y es que se les nota en las caras y en el modo de vestir...siempre andan cariacontecidos, enjutas las caras como en los cuadros de El Greco con o sin mano en el pecho, amargados, verdosos de tanto silicio y de rezar a todas horas.

Todo es cuestión de meterse en una parroquia cualquiera y observar silenciosamente y os puedo jurar que en todas existe un grupito de extreñidos por su porte que despellejan al cura, pero cuando este aparece le lavan hasta el culo, es que son pintiparados en todos los estamentos de esta Iglesia de Dios.. no se si en el islamismo ocurre igual, pero en el cristianismo las conozco al dedillo.

Normalmente visten de negro con caspas en las solapas, pasitos lentos e inseguros, sisibean las oraciones que saben  a pie juntillas y saben en todo momento si el celebrante ha pasado una hoja sin darse cuenta o no...repiten por lo bajo las mismas palabras....¡son tan celosos!...y claro como en Noruega son muy observadores tambien pues han descubierto que además de las virtudes los "muy rleigiosos" padecen de hipertensión cuando se meten en las sacristías...por eso este Gallo está en su gallinero sin dar por.......lo y así esta mejor calladito y sin cresta.