El actual nuncio de la Santa Sede en EEUU y exsecretario general del Governatorato de la Ciudad del Vaticano - el gobierno que gestiona el Estado-, el arzobispo Carlo María Viganó, denunció en una carta a Benedicto XVI la "corrupción y mala gestión" en la administración vaticana, informó hoy la prensa italiana . Los diarios "Corriere della Sera" y "Libero Quotidiano" publicaron extractos de esa carta.

Realmente volvemos a las malas prácticas vaticanas, que nada tienen que ver con el cristianismo y muchos se preguntarán ¿por qué?, sencillamente porque dentro del cristianismo se ·"cuelan" personajes de dudaosa reputación que quieren medrar dentro de la Iglesia-Institución, porque otra cosa es la Iglesia que ayuda a los parados en estos momentos,, la que está en los hospitales sufirendo con los necesitados, la que se juega la vida en los países de misión y que da de comr a muchos sin importarles no tener para ellos, al igual que los dedicados a la enseñanza dan toda su sapiencia para rescatar a muchos jóvenes de la indigencia intelectual y de la pobreza.

Pero esa otra Iglesia que maneja capitales, que vive en los palacios y rueda en coches de alta gama, viste de seda carmesí o vermellón y que se pasea altanera por salones y la buena vida, esa de la que hay mucho que decir, es capaz de malversar, de perder capitales en arriesgadas jugadas de bolsas manipulando los capitales para deterioro de esta sociedad que sufre por la brutal recesión económica del mundo, esa Iglesia no es de Cristo y por lo tanto no es la que debiera comandar ni la virtud, ni la honradez y mucho menos la moral y esa Iglesia la que el mundo desprecia porque no es santa, no es la que Cristo, si hubiese fundado algo, debería ser su iglesia.

Este asunto ya va de muchas, todos recordamos el asunto del Arzobispo Marziskus y todo lo que derivó con la Logia P2, las malversaciones de capitales, la muerte de un banquero en un puente de Londres, la controviertida muerte de Juan Pablo I y mas cosas, y que Juan Pablo II, se apresuró a taponar destituyendo a Marziskus y enviándolo a un convento "preso" por no dar el gran escándalo de entregarlo a la justicia ordinaria...pues todos aquellos personajes dejaron sus acólitos bien pertrechados en el Vaticano y han vuelto a operar como delincuentes. gracias a la carta del Arzobispo Viganó se ha podido saber las andanzas de estos personajes, y esperamos que todo salga a la luz o la Iglesia quedará una vez mas como defensora de la mala gente que tiene en su seno.