Yo creí siempre que en la página de "Intereconomía" existían cerebros capaces de saber discernir, pero veo que la irracionalidad, lo ultraortodoxo, se acomodan plenamente entre sus colaboradores, es decir..."para vomitar".

Se escandaliza  el Cigüeño, que se cree en poder de la verdad y que maneja a la Iglesia, que se jacta de conocer a uno y otro obispo, cuando no pasa de "vieja de sacristía", de que en Merida Badajoz, un teólogo profesor de Cristología haya dicho la verdad tal como hay que decirla, sobre la Resurrección de Cristo.

Comprendo que esas mentes obtusas y que se llevan el día entero denunciando a curas, religiosos y obispos, no entiendan lo que es la verdadera fe en Cristo y sigan con las mismas pantomimas y fantochadas que existían en el siglo XVIII, porque sus cerebros no dan mas de sí y no pretendemos que entiendan nada de lo que leen.

No entienden de que los primeros cristianos interpretarpn el hecho de la Resurrección tal como debían interpretarlo porque lo vivieron en primera persona y erntendieron que Jesús había sido resucitado por la fuerza de Dios, por eso por medio de esa fuerza divina puede ser llamado "Señor" con el mismo nombre que le da a Yahvé entre los judíos de lengua griega...dicen tambirn que ha sido resucitado  por "la gloria" de Dios, es decir que esa fuerza creadora y salvadora es la que revela lo grande...¡y aquí están las palabras de la fe de aquellos primeros cristianos!.

Esta es una inervención de Dios sobre la muerte, pero que nada tiene que ver con la resurrección de la materia....En el Resucitado Dios comienza la nueva creación en  el corazón de los hombres, porque Jesús no resucitó como Lázaro o como la Hija de Jairo, para vivir y morir despues...Jesús resucitó de forma definitiva en las creencias del hombre de toda manera que todo hombre incline su rodilla ante él y crea en el ser humano.

La Resurrección de Jesús fue una recreación del Espíritu de Dios en el corazón de los hombres.

Entiendo que no entiendan, pues la fe es algo muy subjetivo y se le ha dado a todos los cristianos por igual. Hay quien entendido el mensaje y lo práctica y hay quien se ha quedado para denunciar las cosas que no entiende una "cigüeña" cualquiera que se la da de teólogo y no llega ni a entender el mensaje de Cristo ni de su Iglesia.