Se cuenta en los anales de Sevilla, que existe un gran tesoro enterrado en ella y que a lo largo de la historia en muchas  ocasiones ha sido buscado y rebuscado por propios y extraños.

No hay casa que se derrumbe en el casco antiguo que no hayan sus dueños excavado con ahinco las entrañas del subsuelo hispalense...pero hasta ahora nada.

Fue Samuel Leví un  judio rico tesorero mayor del Rey D. Pedro I de Castilla "El cruel", del que tantas historias hemos contado y fue elegido consejero de Hacienda, ya que por sus dotes de prestamista, fue el que asesoró al Rey para establecer arbítrios. Samuel  era uno de los que llegaron con  el Rey a Sevilla y posteriormente compartió con el monarca la prisión en Toro cuando estuvo preso. También le acompañó en su fuga y le fue fiel siempre, lo mismo en horas aciagas que en las venturosas.

El rey a pesar de todo, dado su mal carácter se incomodó con Samuel, tanto, que incluso lo mandó  matar a manos del verdugo, porque se negó a darle las riquezas propias y privadas que todo el mundo sabía poseia el hebreo. El Rey le puso en prisión, con todos sus parientes, entre ellos su hermano Abrahán, fabulosamente rico también, pero más débil de carácter o mas endeble..¡que a dádivas de latigazos quebrantan rocas!...muy populares debian ser los dos hermanos judíos que incluso el pueblo compuso una cancioncilla:

Don Abrahán y Don Samuel,

con sus dulces palabras

que voz parecen miel......

Los sometieron a tortura por orden del Rey, para que declarasen donde ocultaban las riquezas  y después de muchos golpes y mucha sangre desveló Abrahán el secreto del lugar en Toledo, pero el de Sevilla se negaron a descubrirlo.

En un albergue toledano de mala apariencia encontraron 160.000 doblas de oro, 4.000 marcos de plata, 125 arcas de telas ricas y muchisimas joyas.

Con el tesoro de Sevilla, Samuel permaneció callado, ni pudo el nuevo Tesorero Real, Martin Yañez, averiguar el lugar por muchas indagaciones y boquetes que en el suelo  hicieron en las bodegas de las casas que sabían había vivido el judio, sin duda debería estar en alguna cámara especial bien disimulada en la suntuosa casa que habitó, pensaron, que según algunos criados contaron al Rey tenía una fortuna allí de "tres montones de oro y plata de una altura tal que un hombre de estatura media podía esconderse detrás".

El Rey insistía pero no logró nada...y esa es la inmensa fortuna que a lo largo de la historia desde el año 1360, han venido buscando muchas personas con el pico y la pala en sus manos, algunas ilustres manos muy ensortijadas, en los sótanos de sus casas y en los solares de las muchas antiguas mansiones que han quedado en ruina,no sabemos si por viejas o porque de tanto agujerearlas se han caido al final..

Entre la Plaza de las Mercedarias y la rinconada de la calle San José, estaba y está situada la casa palacio de Samuel Leví, un espacioso caserón con modificaciones  de cinco siglos largos, que después fue corral de vecinos. Se conservaba muy poco de su configuración judía a mediados  del siglo pasado, ahora queda aun menos, algún paramento y pare usted de contar, porque todo está encalado o pintado de rosa, como acostumbran ahora los estamentos oficiales andaluces que mas bien parece Sevilla la capital gay, dicho esto sin menosprecio de los gays a los que aqui defendemos a capa y espada...y allí bajo la solería del patio existe un sótano amplisimo con acceso disimulado entre las llagas y junturas de sus ladrillos...lo que parecen muros maestros son simples muretes, entre los cuales quedan prolongadas galerías, que se alejan del área de la finca y van a hundirse en las sombras tenebrosas, en la soterrada red que recorre el extenso perímetro de lo que fue aljama hebrea, la mayoría destruidas por movimientos en las obras y su mucha antiguedad.

El temor que los judíos tenían a los árabes, les había obligado a excavar para defenderse una ciudad de topos, que en  algunos puntos se pueden encontrar aun en este siglo XXI cuando se efectuan obras en muchas casas de Sevilla...y era allí donde guardaban sus tesoros, sus ajuares, caudales, alhajas, etc...y también les servían cuando se reunian para disimular sus conjuras.

La misma casona de Samuel Leví, fue adquirida por la familia de Miguel de Mañara, el que las "malas lenguas" dicen que fue Don Juan Tenorio, o para escribir su obra José Zorrilla se basó en su vida. Despues dicha casa ha sido seminario menor, casa de vecino, hospital de sangre en la última guerra y en estos momentos propiedad de la Junta de Andalucía como una parte de la Consejería de Cultura.

Pero....¿dónde está el tesoro?....como ya hemos dicho la búsqueda se ha hecho mas de una vez y tantas veces como se ha iniciado se ha abandonado...una vez fue en 1595 que unos braceros abrían zanjas para cimientos en  el llamado Llano de Espantaperros, junto a lo que es hoy la Puerta de Carne, entonces Puerta de Minhoar, y encontraron unas lápidas que le llevaron al sabio Arias Montano, amigo del rey Felipe II, para que descifrase las inscripciones y resultaron que eran lozas de viejos epitafios del cementerio de la aljama hebrea, (enterramientos que se pueden hoy ver tapiados con un cristal en el aparcamiento existente en los jardines de Murillo, a escasos metros de lo que fue la Puerta de la Carne, hoy encrucijada del mismo nombre).

Corrió entonces por Sevilla de que también habían aparecido esqueletos humanos, y debajo de ellos barras de metales preciosos en número reducido....excavaron mas pero no se volvió a repetir el hallazgo, hicieron los cimientos y no removieron mas aquellas tierras, tal vez por el coste de la búsqueda incierta.

Pero quedó en el ánimo del pueblo la idea de que se trataba del tesoro de Samuel Leví, que había tenido la ocurrencia de guardar las barras de sus tres montones de oro en el cementerio de la comunidad (aun falta por descubrir la totalidad del cementerio o las palas de la excavaciones del aparcamiento subterraneo han destruido todo y ha terminado en un vertedero cualquiera), pero la tarea debe ser sencilla hoy en el siglo XXI, solo llegar con un scaner y ponerse manos a la obra y detectar donde están los cadáveres y las barras de oro, o sea levantar muertos dicho sea sin segunda eh, que despues a los Gallos nos "crujen".

También si han  visitado el Barrio de Santa Cruz y se han topado con la Plaza de Doña Elvira, entre su callejas, otros buscadores del tesoro en otros tiempos anduvieron con sus pesquisas, pico y pala en ristre.

Pero es que hay otras reinvindicaciones de donde pueda estar el tesoro: En la esquina de la Calle Don Remondo junto al Palacio Arzobispal donde existe un hotel moderno. Por ese mismo lugar desde la calle Abades, esquina a la calle Ángeles, existe un pasadizo en el patio de una casa y que hemos bajado al mismo y a escasos metros se bifurcan tres caminos y a pocos pasos los tres están cortados con escombros de demoliciones de casas ¿cual es el verdadero que usaba Samuel Leví?...todo es cuestión de pasear calle a calle, por Mateos Gago arriba, entrar en el Barrio de Santa Cruz y acercarnos a la casa de Samuel Leví y mientras ir pasando con un moderno "busca tesoros" de ruedas a ver si tenemos mas suerte que los que lo han buscado con tanto ahinco hasta hoy.

Puede estar en algún lugar y seguro que existe por "nuestros papeles amarillentos"  ...pero ¿dónde está?