No tiene esta historia visos de ser una leyenda, porque los personajes existen y hay constancias en el Convento donde Doña María Fernández Coronel se refugió.

Conocida por María Coronel, caso en su juventud a la edad de 16 años con el Sr. de Gibraleón, Juan  de la Cerda, había nacido María justo al lado del Convento de Santa Inés en la mismisima calle Arrayán.

Pronto quedó viuda de Juan de la Cerda y fue requerida en amores por el propio Rey, el cual embargó los bienes del marido. María huyendo de la pasión desordenada del Rey, del cual decían tenía multitid de enfermedades nada santas, se refugió en el convento de las clarisas en Sevilla.

En vez de sosegarse el rey se puso aun mas deseoso por los amores de María Coronel, así que asaltó su real persona la clausura del convento encontrando a María en la cocina del Convento y esta al ver entrar al Rey, se echó aceite hirviendo en la cara y se desfiguró completamente por las quemaduras.

María murió a los 73 años y aun tuvo fuerzas para fundar el Convento de Santa Inés, donde reposa su cuerpo incorrupto y se puede visitar de la mañana a la noche el día 2 de diciembre de cada año, tal como la pueden contemplar y si se fijan bien se notan las cicatrices del rostro..

Este convento de Santa Inés está junto a la Parroquia de San Pedro de Sevilla...y aun no se ha iniciado ni siquiera el .proceso de beatificación de María