Los mas fieles seguidores de los políticos son sus perros, pero porque no saben hablar, pero sus expresiones lo dicen todo, algunos hay que se les cae la baba mirando a su dueño, otros asombrados, sarcásticos o resignados y los mas asustados y los mas fieros dispuestos a moderseles las partes nobles y arrancarselas de un mordisco.

Además de la vida perra que llevan tiene que aguantar a estos cantasmañanas en sus mítines, en sus casas y en las reuniones y  sin decir nada, por eso algunas veces solo hay que fijarse en sus expresiones para saber que están pensando.