Sevilla es artesana al 100%. no hay una calle en donde no se trabaje el dorado, la talla, la orfebrería y sobre todo el bordado...el bordado es un  trabajo artesanal de primera categoría, esos hilos pasados por las telas de sedas, esas formas, esas simuladas flores que componen el manto de una Virgen, la diversificación de colores, hilos de oro, plata, seda, piedras de colores para realzar el bordado, aunque muchas no sean nobles y sí simples cristales, las lentejuelas...etc...etc...

Pero si Sevilla es artesana por antonomasia, Triana se lleva la mejor parte, es la cuna además de los alfareros que desde tiempos inmemoriales trabajan en su talleres artesanales en la calle Alfarería, de ahí su nombre tan antiguo.

Pero no voy a contarles nada de cerámicas, ni otras gaitas, yo soy mas bien admirador de los bordados, mejor dicho: extorsionador borderil, que no viene de borde...pero puede....pues resulta que en casa de este Gallo, de ¡maldito recuerdo para algunos y algunas!, existía en el bajo un taller de bordado donde trabajaban hombres y mujeres... (porque los mejores bodadores son hombres dada la fuerza que hay que ejercer en esos bordados de realce) con unos bastidores de ocho o nueve metros y cada uno hacía su parte a lo largo y ancho de la tela de seda y ocurrió que en tiempos de vacaciones escolares, a la maestra bordadora amiga del Gallo, se le ocurrió que para mantener al personal callado les leyera una novela, daba igual, si era del oeste o de amores, todos escuchaban con atención como si fuera "Radio Sevilla de la Ser" y uno fuera Pedro Pablo Ayuso (q.e.p.d.), y allá que todos bordaban mas y mejor...pero este Gallo con la entonanción del "misterio" si la novela era de asesinos....decía de golpe cerrando el libro: "se acabó"...entonces todos suplicaban, se mesaban los cabellos, me gritaban, me insultaban y era entonces cuando venía la extorsión: "Mañana quiero un paquete de pipas de giralsol aquí"....dicho y hecho al día siguiente las pipas...pero como la maldad de un Gallo no tiene límites, que para eso tenemos la cresta tiesa y roja,una vez los puse a todos de rodillas, si señores, como lo leen de rodillas. Un relato novelesco que recuerdo fue así:

El "muchacho" (Álvaro como todo protagonista que se precie en las novelas de Corín Tellado se llaman) venía galopando en su caballo por la colina con los ojos puestos en las ventana de su amada, quería raptarla porque los padres impedían la relación, habían quedado en ello los dos amantes...cuando el caballo......¡Hasta aquí he llegado!...me ofrecieron pipas, magdalenas, una zarzaparrilla (antepasada de la cola), darme dinero para ir al cine...y el Gallo nada de nada, el taller revolucionado, la maestra con un banquillo en la mano para soltarle al Gallo un bancazo...cuando el Gallo parsimoniosamente dijo: "seguiré leyendo si todos os poneis de rodillas"...hubo protestas, insultos...pero despues comprendieron que mejor era arrodillarse que perder el capítulo y así lo hicieron...total para nada,..... el caballo lo único que hizo fue relinchar...jajajajajaja.

¡Ay aquellos tiempos que no volveran!...aun me recuerdan algunas y algunos cuando nos vemos la mala "milk" del Gallo.