Para empezar no creo que tenga nada que ver el lugar donde se hable de Jesús de Nazaret o de reunirse, porque "allí dónde dos o mas estén reunidos en mi nombre yo estaré entre ellos".

Lo que ocurre es que aquí en España desde hace un década se está volviendo a los postulados del nacionalcatolicismo y mucho ha tenido que ver internet en ello, pues hay pocas páginas católicas-cristianas que hablen con libertad, cuando sale alguna les atacan como si fueran apestados. En otras naciones los cristianos-católicos son mucho mas tolerantes sin perder su esencia, aquí por el contrario la descalificación, el insulto y muchas cosas mas salen a la palestra en el momento en que alguien insinua algo que no sea muy ortodoxo o lo que ellos creen que es ortodoxia, pero eso es producto de este episcopado que nació bajo el yugo de la bota del franquismo y no se crió en libertad de pensamiento y en el mutuo respeto a los demás, como otras naciones del entorno.

Es una pena que eminentisimos pensadores cristianos como Xabier Pikaza, Antonio Piñero, Juan A. Estrada, José Ignacio González Faus, José M. Castillo, Juan J. Tamayo, Andrés Torres Queiruga y otros muchos reunidos, tengan que marcharse a Portugal para debatir, que podrían haberlo hecho aquí amparados por la Constitución, pero el mal eclesial anida dentro de la misma y habrían encontrado muchos obstáculos para ello, han preferido salir de nuestras fronteras, para en libertad exponer algunas cuestiones de vital importancia para la Iglesia.

A veces nuestra Iglesia se asemeja a aquel pueblo de Israel que no escuchaba a sus profetas porque un profeta moderno está también inspirado por el Espíritu Santo, aunque algunos quieran taponarlo..¿y por qué?...sencillamente es el "Anticristo", que no es una persona determinada, es un sistema, una forma de actuar por temor al superior, perder su estima, no ser ortodoxo y muchas cosas mas que en estos tiempo corren por la Institución, algo que comenzó en el mismo momento de que Juan XXIII convocó el Concilio Vaticano II, siguió batallando con Pablo VI, fue acogido por Juan Pablo II y ahora lo pusilame de Benedicto XVI que en apariencia ha hecho triunfar a las huestes diciochescas ya que las presiones medíaticas y monetarias se pusieron en marcha como una rueda dentada colocando arenas en las demás ruedas para que no girase el espíritu de Cristo, al que borrarían de la faz de la tierra del pensamiento de todos los que creemos en Él.

Cristo les cuestiona, tiemblan ante él y su pensamiento, por eso no quieren que nadie estudie la personalidad del Hombre de Nazaret, tampoco desean que desgranen su pensamiento o que dirñia él hoy, porque cuestiona el dogma en que han convertido a una persona sencilla y del pueblo que vivía para y por los demas y no precisamente en palacios.

La Iglesia española al igual que nuestra nación necesita una regeneración completa llena de esperanza y Espíritu Santo y para ello el episcopado en general debe cambiar de pensamiento con respecto a Jesús de Nazaret o cada día la Iglesia se encontrará sola, no es la Iglesia de la burbuja de la JMJ la que debe imperar, debe ser la auténtica en donde todos se sienten en la mesa, esa mesa compartida con todas los pensamientos como en tiempos de Jesús.