Este Gallo no siempre ha sido espolonero, sino que en otros tiempos fue gallito...gallito que corría y saltaba por el corralito, que entonces no era corral, era mas bien poquito...después andando los años se ha subido al palo de arriba y otea a todo el gallinero para picotear.
Pues bien andaba el gallito detras de unos zapatos beig que eran una monada en aquellos tiempos: punta fina, tacones de material ¡ay malditos tacones de material!, en fin allí estaba enmedio del escaparate de zapatos baratos, pero al Gallo le parecían una joya...y como a dádivas quebrantan rocas..(que no di nada eh...solo el coñazo), me obsequiaron mis progenitores con los susodichos zapatos beig..¡Malaya el día en que me los puese en las patas!.
No habían pasado 24 horas cuando el desgaste de los tacones, que no eran de material ni nada, que eran de madera con una finita capa de piel gorda, me hicieron la primera faena....ya digo que el Gallo siempre fue muy rápido...andaba uno en un edificio y de golpe observó que el ascensor se disponía a cerrarse y grité:
¡Un momento que voy yo tambien!
¡Claro que fui....fui de tal manera que entré tendido cuando largo era dando con mi anatomía en el suelo y patinando como Paquito Ochoa!...¡cuantos campeones se pierde el mundo por no fijarse en las entradas de ascensores!...
El costalazo fue de antología..¡aún me duele!.
Pero la cosa no quedó ahí, que no.... que la cosa fue creciendo durante el día.
Volvía el Gallo a su corral con su trajecito, su gabardinita blanca abrochada..¡vamos un pintura!...y para acortar camino, por aquello del hambre a medio día que le ataca a uno y mas con la edad de 18 años, se metió por medio de la antigua plaza de abastos, aquella en donde enmedio de los puestos de carne descuartizaban a los cerdos a la vista de todas las personas...y de nuevo los malditos zapatitos beig atacaron de forma feroz....el resbalón fue de antología ¿y donde creen que fue a parar el Gallo?...encima de un puñetero cubo lleno de grasa y agua y allí se encajó de tal forma que sentía como se empapaban sus partes nobles, pero no había forma de sacarme de allí...ni el carnicero tirando de mis brazos y otro buen samaritano tirando del cubo...al final liberado por la fuerza y con el trasero mojado, la cintura desbaratada del culazo y mas humillado por el cachondeo del personal, corrí hacia mi corral con un cabreo de mil demonios.
La madre del Gallo propuso tirar los zapatos ¡pero que bonito eran!..la madre del Gallo propuso quitarle los tacones de madera y ponerselos de goma...y el Gallo que no quería hacer mas gastos....pero la cosa no quedó ahí...¡que no señores que no quedó que lo juro yo por la salucita d emi corasón!.
En Sevilla en los años 60 del siglo pasado aun teníamos una ciudad descontaminada de gases y circulaban los tranvias, como el de la foto...y en la parada de La Magdalena fue el Gallo a tomar el 5, que era el que hacía el recorrido por Triana (hay que hacer patria), total que con un amigo ve que el tranvia intentaba irse...salen corriendo se suben y dentro de la plataforma de nuevo el resbalón, aunque esta vez un alma caritativa que en todo tranvia que se precie viaja, me sujetó y no fue mi cuerpo dolorido al suelo por pura "chiripa", (que se dice aquí)....
y feliz por no haber dado con mis huesos en el suelo emprendí el viaje dejando que el aire del río me diese en pleno rostro...pero ¡ay la maldición de la vaca o la piel de los zapatos de nuevó se vengó del Gallo!.
Llegado a mi punto de destino me puse en el estribo para bajar y otro resbalón me llevó dando bandazos hasta caerme de barriga a todo lo largo de la calle...ya en ese momento perdí la compostura: la manga en el sobaco, la cara sucia, las manos negras, un pernil del pantalón subido y la gente mirando mi pantorrilla ¡que verguenza! y en ese momento entendí la maldición de la vaca en todos sus términos: ¡quien se ponga unos zapatos hechos de mis lomos se escorromoñe para toda la vida!...es verdad acabo de mirarme el lugar. (eh eh la rodilla) y tengo una señál de aquel evento desgraciado...
Desolado el Gallo se sentó al borde de la acera y no sabía si llorar o reir y optó por esto último ante la espectación de los que me miraban allí hecho una piltrafa....hasta uno dijo: ¡está borracho!...la madre que lo parió si yo entonces solo tomaba gaseosa el Cachorro, famosa en Triana y nada mas.
Entré en mi gallinero derrotado, mas sucio que la pezuña de un cerdo...y todos horrorizados actuaron en consecuencia. LOS ZAPATOS FUERON TIRADOS AL RÍO....¡pobres saldrían flotando por Sanlucar de Barrameda!...y si algún pez se los comió ya sabe la maldición de la vaca.
ESTO ES VERÍDICO ¿VERDAD RUEDADEMOLINO? MENOS CAXONDEO QUE LO SUFRÍ CUANDO OS LO CONTÉ...pero jamás te fies de unos zapatos vengativos o de una vaca, que las vacas vacas son.

TERESA santomil gonzalez
21 ago 2011 | 11:09 AM
¡¡ EHhhhh Gallo !! baja del palo.. ya sera menos, eres un guason
y buscas la complicidad de Rueda... que siempre te dice Amen jajaja
Ganas muchos enteros con estas y otras historias me rio una jarta,
tendras ( y ademas te conviene ) aparcar un poco las Teologias
que resultan tan seriotas que asta deprimen a los mismos Santos.
teodoro-gallo
21 ago 2011 | 12:46 PM
Puedo jurar y lo juro que pasó asi...y si quieres cuento otra anecdota con Rueda que es un primor.
TERESA santomil gonzalez
21 ago 2011 | 01:22 PM
jajajajaj Ya estas tardando ¿ pero de verdad os conoceis en persona ?..
Jamas pongo en duda tu palabra y mucho menos lo que cuentas,
pero la caida en el cubo de los desechos no tiene desperdicio jajajaj
y anda que la del ascensor joerrrrrrrrrr, eras asi de natural para
tropezar con todo, oh era la patosidad de los pocos años... yo, me
mondo.
teodoro-gallo
21 ago 2011 | 01:53 PM
que no fue patosidad...que fueron los diochosos taconcitos de madera que resbalaban mas que las losetas de mi cuarto baño.
TERESA santomil gonzalez
21 ago 2011 | 03:34 PM
YO, siempre me dije, que para tacones los de " tafilete " jajaja
son divinos..
Los zuecos gallegos tienen la plataforma toda de madera y les
clavan tachuelas para no resbalar, no asi las madreñas asturianas
que siendo tambien de madera tienen como tres cuernos de punto
de apoyo jeje
Te faltaron las tachuelas.. la goma tampoco era una solucion...
teodoro-gallo
21 ago 2011 | 04:31 PM
Ojú las gomas siempre me han dado mu buen resultado jajajajajaja. en los zapatos
TERESA santomil gonzalez
21 ago 2011 | 04:58 PM
Que joio eres Gallo, pues a otros mucho mas gallos las gomas
les buscan la ruina ( sera por la mala calidad.. figurate si encima
les ponen tachuelas ) ¿ jo, tropiezan antes...