Es una lastima que la Santa Sede o los organizadores del evento de la visita del Papa, hayan excluido de los actos a un colectivo que es muy numeroso, se trata de los jóvenes gays que se sienten discriminados.
Aquí nos demuestra que la Iglesia hace dejación de su condición de maternal para amparar solo a lo perfectamente correcto, porque muchos de los que van a acudir y son gays, no lo podrán decir a nadie, aunque sus amigos lo sepan, se sentirán diferentes con toda la carga psicológica que tienen que soportar siendo adolescentes y gays, no podrán decir a nadie colectivamente que son gays y que tienen todo el derecho al amor como cualquiera...y se sentirán discriminados pensando que ese Dios que la Iglesia predica no es el de ellos.
Alguien de la Organización de la JMJ, ha "sugerido" a un colectivo "Gay de jóvenes Católico" que NO se hagan presente en las jornadas y están sufriendo, así nos lo cuenta un chico de Madrid que dice que despues de la sugerencia solo van a estar rezando en su asociación por el Papa y sus logros en la JMJ, aun les queda mucha generosidad.
Es triste pensar que existan comportamientos así en donde debería reinar el amor ¿cómo se sentirán los que calladamente van y están sufriendo el calvario de su condición sexual en silencio?...para algunos será la decepción de una iglesia que no los acoge...y así nos va...cuando se afiancen en su madurez le darán la espalda a la Iglesia y de esos conocemos muchos, porque la Institución sabe que hay muchos dentro que se enamoran, incluso seminaristas o ya ordenados que viven, sufren, como cualquier joven, pero esos enamoramientos, esas vidas y esos sufrimientos se los tienen que tragar solos por aquello de lo politicamente correcto.

Escribe un comentario