Esta fecha fue un día memorable para la Iglesia algo que en mucho tiempo no se repetirá porque del frio llegó el hielo y la Institución volvió a sus cuarteles de invierno.

Giuseppe Roncalli patriarca de Venecia de 77 años es elegido Papa. En honor a su padre y al patrón de su pueblo natal así como su profunda admiración hacia el evangelista Juan toma el nombre de Juan. El Papa Juan XXIII es entronizado el 4 de noviembre. Su elección había provocado gran sorpresa, desde el primer momento se le consideró un Papa de transición debido no sólo a su avanzada edad, 77 años, sino a su condición de Cardenal de bajo perfil.

Con Juan XXIII entró el aire fresco y se levantaron alfombras apolilladas, se abrieron ventanas cerradas durante siglos...y mas con aquellas palabras de hombre de pueblo sacando un "papelito" del bolsillo: "Nos convocaremos un nuevo Concilio"...cardenales por los pasillos del Vaticano gritando, otros maquinando, los mas murmurando...hasta le dijeron que era masón, mucho hemos leido sobre ello, fueron años de frescura eclesial pero a aquel anciano no lo doblegaron nunca, los enemigos se agazaparon y crearon escuelas para el futuro ¡este no va a vivir mucho! ...decían los lobos..¡volveremos a lo nuestro!.....así ha sido,

Después llegó Pablo VI y los empujones y marchas atrás le llevaron a ser una personalidad anodina y miedosa....posteriormente el frio vino de los países del norte europeo y se perdió la vitalidad creadora del Espíritu Santo que tanto bien hubiese hecho al mundo y a la Iglesia...hoy seríamos una Europa cristiana, no un continente a la deriva como la propia Institución.

Aquel espíritu de Juan XXIII animaba, empujaba, reía, pedía paso la felicidad de Dios para el hombre, comenzaba el Reinado de Dios, lo que quiere el Creador para todos.

Pero las negras entrañas se removían porque creían que perdían poder y conspiraron, volvieron las caras serías en las iglesias, en las pastorales, el desánimo se fue manifestando en agentes de la pastoral y muchos abandonaron las catequesis y lo que aun queda son personas muy mayores y cansadas y lo agrio volvió a ser la recomendación de la Iglesia.

La mayoría de los epíscopos viven enclaustrados en sus palacios, solo hacen apariciones en las grandes ceremonias, no conviven con el pueblo, miran al pueblo por encima del hombro y crean pastorales tristes y a destiempo.

Sus miradas están puestas en la curia vaticana para caer en "gracia de los hombres" en vez de en "gracia de Dios", importa mucho mas lo que digan los curiales que lo que digan las personas, viven para no desagradar pero no para agradar a la grey...no conviven, no se abajan a la calle, no patean los suburbios, no comen con los necesitados, no hacen de la Eucaristía una mesa compartida donde entren todos: creyentes y no creyentes.....

¡Cuanto echa de menos el pueblo de Dios a un nuevo Juan XXIII!