Quiero contar mis andanzas, porque las andanzas de un Gallo tampoco son nada de despreciables.

¡Eh Gallo! ¿Cómo va el cura Pepe?

Bueno uno cuando alguien de fuera lo llama para hacerle esta clase de pregunta, se interroga mentalmente:

¿Debe ser este Gallo quien le conteste?

El que así inquiere al Gallo es un feligrés de cuando Pepe era cura raso que le conocía y le tiene en buena estima, uno aun ni fu ni fa, pero hay que ser humildes y reconocer las cosas.

El cura Pepe, es ahora Don e Ilustrisimo señor y es prudente y no nos duelen prendas decirlo, aunque en ocasiones no coincidamos teológicamente con él. El epíscopo es mas conservador y este Gallo mas bíblico que otra cosa, mas forjador de sueños del cristianismo...esa utopía que llevó a muchos a aceptar el martirio, aunque uno no está en este siglo XXI por la labor de dejar que le corten la cresta y mucho menos la cola plumada que uno exhibe para llantos de algunos pollitos que no saben donde están en esta vida...pero vayamos al grano.

Mas de un año lleva el episcopo Juan Pepe escribiendo unas cartas pastorales sin mácula teológica y las aborda magistralmente en la Hoja de Sevilla, domingo a domingo, unas con mas aciertos y otras con menos...pero eso es humano, nada que objetar...pero en lo que a este Gallo agrada bastante, han sido los cambios que ha efectuado en su diócesis...una pléyade de hombres prudentes, jóvenes, nada de ambiciosos los he mirado uno a uno y observado sin que ellos se den cuenta...porque los ambiciosos que querían sobresalir cuando era solo Arzobispo Adjunto, se han volatizado sin haber conseguido sus objetivos y sus manejos en aquella famosa reunión del Bar Giralda de la que hay constancia gráfica.

Claro que esos ambiciosos amparados en sus seudónimos lanzan dardos encendidos cada vez que hay un nombramiento.

Como un Gallo no vale nada si no comprueba "in situ" lo que está diciendo, ayer se entremetió por todos los rincones diocesanos y pudo comprobar que había menos tensiones, mas compañerismo y menos miedo a ser amonestado sin venir a cuento...la curia está mas relejada y no en costumbres como era habitual anteriormente hace un par de años, porque había unos "mandos en plaza" que miraban por encima del hombro a algunos compañeros tan dignos o mas que ellos, hoy en día solo es un recuerdo aunque batallan en las sombras y son oposición al epíscopo-cura Juan Pepe y él lo sabe.

Ya dije que en algunas cosas teológicas no estaremos conformes y nos llevaríamos mal, pero en otras mas de andar por casa no tiene este Gallo mas remedio que titularlo "el pacificador"...porque sin grandes voces y mucho menos humillaciones personales, como a los sacerdotes los tenían acostumbrados anteriormente, ha sabido dar una de cal y otra de arena y aunque le critiquen lo del alzacuellos, lo de ponerse de rodillas, lo de no haber ido a la beatificación de Juan Pablo II, lo de orar, el confesar y otras prácticas cristianas que esta Diócesis eran motivos de risas por parte de algunos "muy intelectuales", las cosas las está haciendo muy bien.

Juan Pepe no será una lumbrera, no tengo juicios personales para decir esto, solo es por oidas, pero con tesón, educación y buenas maneras va consiguiendo las directrices que le han marcado desde el Vaticano, lo cual no nos parece mal, aunque, volvemos a repetir, no estemos de acuerdo, porque en el cristianismo somos muchos y cada cual tiene su punto de mira diferente y ve a Cristo de diferente forma y eso hay que respetarlo...lo fastidioso del caso hubiese sido que al entrar en Sevilla hubiese dicho que todos deberían pensar como él.

Ha tenido la sencillez del cura de ciudad pequeña para saber ser mando y servicio...lo primero: no dejar que nadie le impoga en las ceremonias la mitra...algo que le aplaudimos desde el primer día y ya con eso las cosas han cambiado, ni principe, ni vasallo...un buen hombre, un cura...Juan Pepe que es sensible a muchas cosas que se decían en la Diócesis y que con paciencia las ha ido apartando...quedan algunas...pero solo es cuestión de tiempo.

No todo van a ser críticas en este blog.

Pues ya sabes amigo de castelllano, así es y así se comporta "tu cura Pepe" ¿contento?.