No busquen este Castillo en Triana, no lo busquen, pues en su lugar hay una plaza de abastos, pero si quieren ilustrarse lo pueden hacer bajando al sotano de la misma edificación moderna y podrán apreciar los restos arqueológicos del castillo, incluidas las letrinas y las máquinas de tortura que se usaban entonces.
Nos vamos a referir a un fraile que se llamó en el mundo Pedro José Romero y cuando entró en religión Fray Pedro de san José, había nacido en Villamanrique, una localidad pequeña del Aljarafe en donde se le tiene mucha devocíón a la Virgen del Rocio y donde dicen que partió la primera peregrinación a la Aldea de Almonte.
Este fraile residía en el convento de San Diego de Sevilla a finales del siglo XVII.
El hombre vino a contagiarse de las herejías de Molino y esta fue su perdición, anque él trató de ocultar sus creencias y solo con los intimos se explayaba en sus predicaciones, que por cierto eran de lo mas peregrino.
Hacia 1685 llegaron a la Inquisición los rumores de las herejias del fraile y comenzó una vigilancia sin detenerlo y como de la vigilancia resultó cierta la sospecha a principios de 1686, cuando mas ajeno andaba el fraile lo apresaron y permaneció en las mazmorras del castillo hasta tres años, y el día 10 de Julio de 1689 que le hicieron un auto de fe en el Castillo de Triana.
No perdieron tiempo los del Santo Oficio en las averiguaciones de las cosas de Fray Pedro, viendo las acciones por él cometidas y resultó un proceso tan voluminoso que dio con la lectura del auto de Fe.
Allí se reflejó que aconsejaba mal a sus hijas de confesión a quienes hacía creer que Jesucristo le había revelado que nada de lo que hiciesen era pecaminoso, que él era su profeta por un don especial y que decía estaba destinado a ser pontífice (o sea otro Palmar de Troya) y que entonces haría "apostolas" a sus hijas de confesión y que a él habrían de crucificarlo en "La Cruz del Campo", que iba a resucitar a los tres dias porque
en Babilonia ya había nacido el Anticristo.
Dias antes del Auto de Fe, Fray Pedro confesó todos sus delitos y se arrepintió y "adjuró de vehementi", por lo cual se libró de una muerte cierta...y dice Montero de Espinosa en su libro de Historia de la Judería de Sevilla:
"Fallamos que atento al proceso fulminado contra Fray Pedro de san José, que presente está, que le debemos declara y declaramos por hereje, hipócrita, iluso, infesdtado del error de los alumbrados y profeta falso y por haberlo sido, mandamos que sea sacado de la sala de este Santo Tribunal con sambenito de dos aspas, estando el pie dicho reo siempre, y absuelto se le quite, y al día siguiente sea llevado a su convento con ministros y secretario de esta causa y en presencia de toda su comunidad, menos los novicios, se le lea todo el proceso y sentencia y que allí se le de una disciplina circular (dar vueltas al grupo y cada cual le azotaba la espalda) y le priven para siempre de confesar y que no tenga voto y activo ni pasivo, que salga diez años desterrados de Sevilla, Jerez, Villamanrique y Madrid y los lugares a estos en ocho leguas en contorno y que los primeros seis años esté recluso en el convento y que le dieren un confesor de su conciencia, enseñándole la doctrina cristiana y que en la comunidad tenga el ultimo lugar de todos....
Hasta aquí lo que sabemos de la historia de Fray Pedro de San José, que debió darse por satisfecho de haber salido con vida de las garras de la Inquisición.

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