Los motines no son de hoy en día, han existido de toda la vida y Sevilla no iba a ser menos...relatan los historiadores que en el barrio de la Feria en el año 1521, hubo un motin que tomó grandes proporciones, mucho mas que este de la Puerta del Sol de Madrid en este año de 2011, llegando a amenazar seriamente a la población y se volvió a repetir en el año 1652.

Fue un alzamiento popular, como deben ser todas las revoluciones, alzamiento de la gente de la calle, no de los partidos políticos y dio origen a muchas faltas de alimentos. El pan faltó y el hambre hizo mella en la población, sobre todo en los barrios pobres de la ciudad y sus habitantes vivieron épocas desesperados.

Porque hay que hacer constar que tal como hoy en Sevilla había mucha opulencia y hay muchos ricos en los siglos XVI y XVII era igual con pruebas hoy en día de que muchos vivían en la abundancia mientras otros morían de hambre y se quedaban sin casas, pues los caseros los echaban a las calles...mas o menos como ahora en 2011. Nadie escuchaba a los desherados de la fortuna, nadie escuchaba sus lamentos y se morian de hambre en las calles...tal era la miseria.

Aquel pueblo hambriento veía pasar las carrozas de los grandes y opulentos señores...pero el día 8 de Marzo de 1521, la gente no pudieron aguantar mas y el pueblo se lanzó a la calle sin que hubiese autoridad que los impidiera.

Un tal Antón Sánchez, carpintero de la calle Feria, se hizo la cabeza del motín y tuvo la valentía de formar una Junta y llamaron a los vecinos de San Gil, San Martín y otras parroquias...nombraron una comisión de veinte hombres para hablar con el Asistente y otra comisión para que hablasen con el caballero Per-Afán, que se ofreció a entrevistarse con la autoridad, a fin de encontrar medios para atender las necesidades de los vecinos....mientras la gente se agolpaba, crecía el bullicio y el descontento y mas gente acudió a la plaza de la Feria.

Alarmados en el Ayuntamiento o mas bien asustados, por las noticias que llegaban, y que los cabecillas pedían a gritos "trigo", el Asistente les dijo que donde lo hubiese se los haría llegar.

Pero el pueblo estaba cansado de tantas mentiras, mas o menos como hoy  en este Ayuntamiento de Sevilla, y fueron tumultuosamente a buscarlo por todos lados a las bravas y como no encontraron nada en casa del Jurado Alava, ni de su cuñado, rompieron las puertas y se llevaron todo lo que encontraron.

Las cosa iba a mas pues viendo esto, otros barrios acudieron a la calle Feria y mas amotinados  recorrieron la ciudad con el estandarte de Alfonso X el Sabio, que lo había tomado a los moros en una batalla y que en aquellos tiempos estaba custodiado en la parroquia de la misma calle Omnium Sactorum, cuyo estandarte es de tela verde, por eso esa revolución se llamó "la del Pendón Verde".

El ayuntamiento no estaba donde se encuentra hoy estaba en el Corral de los Olmos, detrás de la hoy Catedral en lo que es la Plaza Virgen de los Reyes y el pueblo acudió allí con piedras y palos y enarbolando el pendón verde y ademas pidiendo comida con grandes voces.

Intervino en el motín el Marqués de la Algaba, que trató de pacificar a los amotinados y parecían haberse calmado los ánimos pero en esto el Asistente envió a la calle Feria tropas para prender a algunos vecinos diciendo que tendría que ahorcarlos, pero los vecinos no se dejaron avasallar y el día 9 se reprodujeron los alborotos.

La gente irritada se echó a la calle lanzando desaforados gritos y corrieron en tropel al Palacio del Marques de la Algaba, pidiendo el cumplimiento de la palabra dada...el marqués la renovó y dijo que moriría si no la cumplía y para ello mandó a su hijo Luis a parlamentar con las autoridades...no se quisieron fiar, y convocaron mayor número de gentes marchando a la carrera hasta el Palacio del Marques de Niebla, se apoderaron de ella, tomaron cañones y otras piezas de artillería y fueron a dar libertad a los presos...tal era el escándalo que muchas personas notables de Sevilla se ofrecieron para mediar en el conflicto, pero no se pudieron conciliar, porque el pueblo solo admitía que pusieran en libertad a los apresados y entonces el Asistente enojado gritaba: ¡que por vida del Rey que los tenía que ahorcar!...pero esto fue mucho peor porque se removió toda la ciudad sacando muchas personas las armas...La gente del pueblo cercaron la cárcel llevando espingardas, balletas y espadas mas cuatro piezas de artillería que sacaron de la casa del Duque de Medina Sidonia, rompieron puertas y ventanas y dieron libertad a los presos.

Los sucesos tuvieron su término el dia 10 de Marzo, librándose una verdadera batalla por las calles, entre el pueblo hambriento y entre autoridades y nobles de la ciudad, y los resultados fueron funestos para los amotinados pues la fuerza armada los venció en la refriega y muchos infelices murieron los que se habían alzado pidiendo algo tan simple como el pan.

Los nobles y poderosos no contentos con el triunfo, dieron un  paso mas, fueron crueles y vengativos, pues ahorcaron a muchos inocentes y desgraciados, tanto a hombres como a mujeres.

Entonces como hoy, aquellas autoridades que dominaban y oprimian con  su poder, dejaba al pueblo hambriento perecer en la miseria...y cuando este saltaba y pedía justicia y solo comer pan les ponían cadenas y los ahorcaban.

Ayer como hoy mandan los mismos, incluso hay apellidos que han llegado hasta nuestros dias y títulos de nobles que siempre sangraron a la ciudadanía y además los masacraron, aun no se ha hecho justicia en ellos por parte del pueblo que portaba el pendón verde.