No pasa mucho tiempo que el Arzobispo de Granada salte a la palestra con algo nuevo, ha estado en muchos destinos y de todos ha escapado muy mal.
Llegó a Granada y puso en jaque a un canónigo de la catedral por un libro ya comprometido conmel editor y ha sido el único obispo desde los años 40 del siglo pasado que se ha sentado en un banquillo.
En Córdoba no digamos con el tema de Cajasur, incluso el Presidente de la misma se tuvo que acoger al Papa para evitar ser denostado por este obispo que cree que es dueño de vifas y haciendas.
Despues de los conónigo, depuso a un sacerdote del pueblo del Albuñol porque este usó su derecho a que todos los niños fuesen a la parroquia a hacer su primera comunión, negándose las Hijas de Cristo Rey a pasar por la casa cristiana de todos y hacer una comunión elitista en el colegio, como fueron muchos los feligreses que apoyaban al párroco, los castigó de forma vengativa, trasladó al párroco y no envió a nadie a sustituirle con los prejuicios que eso ocasiobaba a las gentes creyentes y sencillas del pueblo: bodas, bautizos, defunciones, etc...tenían que ser atendidas por un sacerdote de otro pueblo.
Ahora son muchos los sacerdotes granadinos que han firmado un documento que han entregado al obispo quejándose de los dispendios a la que está sometida la diócesis y de inmediato los ha amenazado con expulsarlos.
No pasa mucho tiempo que se haga soner con tal o cual rencilla.
Roma debería retirarlo y enviarlo a alguna oficina vaticana con el menor contacto posible con personas.

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