Los moriscos que vivían en Sevilla en el siglo XVI lo tenían muy crudo y muchas veces las autoridades los trataron muy mal, así como la misma población.
Si la Inquisición los trató mal y las autoridades peor, en el año 1600 se vieron amenazados por un peligro muy grave.
El 16 de Mayo se corrieron las voces de que los moriscos preparaban un motín para pasar por las armas a todos juntandose con los moriscos de Córdoba y aquel mismo día aparecieron pasquines en la Iglesia de Santa Ana en Triana y en otros puntos de Sevilla, pasquines que daban la voz de alerta a las autoridades, con lo que al mismo tiempo consiguieron alarmar a la ciudad.
Comenzaron enseguida diligencias y pesquisas en contra de los moriscos, aunque estos nada habían hecho y tampoco habíanse confabulado para nada ni nadie.
Las autoridades efectuaron algunas detenciones, pero entonces un vecino de Triana llamado García Montano, un hombre que era muy respetado, alzó su voz cuando comenzaban los injustos castigos y unido con otros cristianos acudieron al Asistente de Sevilla el Marqués de Montesclaro para decirle que todos aquellos bulos carecían de fundamentos.
Detuvo el Marqués las detenciones y publicó un bando para que los moriscos no fueran molestados, pero a pesar de sus órdenes hubo revueltas y muchos alborotos y fueron quemados tres de ellos que estaban hacía algún tiempo presos en las cárceles del Tribunal de la Inquisición.
Cada día que pasaba empeoraban las cosas para los moriscos sevillanos y la sueter de todos los que estaban en España, que habían nacido aquí y eran herederos de muchas generaciones, porque el Padre Juan de Ribera, el Arzobispo de Valencia, el Patriarca de Antioquía enemigos acérrimos de los moriscos, arengaban al pueblo para que los matasen o los expulsasen.
El rey nombró una justa para que le informase esta, pero fue compuesta por algunos personales enemigos de los moriscos.
Felipe III cedió al final a la opinión de la junta nombrada al efecto y en la que se encontraba el Inquisidor general y dio aquella célebre orden de expulsión de los moriscos del reino, una orden cruel para la que no existieron motivos reales y ocurrió un hecho terrible que desgraciadamente disminuyó la población española, pues en la expulsión perdió un millón de habitantes, se quitaron los brazos a la agricultura, labor que los moriscos desempeñaban perfectamente por tener mucho amor a la tierra y las familias mixtas, muchas de ellas se deshicieron.
A principios de 1610, después de algún tiempo de la orden de Felipe III, aun vivian algunos moriscos en la ciudad y el 17 de Enero de aquel año se señaló en publicar el bando con todas las formalidades y en aquel día se pusieron los ánimos muy revueltos.
Salió el pregón del bando por la mañana a recorrer la ciudad, figurando en la comitiva un juez especial que había venido para entender del asunto y como era normal los alguaciles y el pregonero.
Los moriscos les seguían por las calles que al escuchar al pregón comenzaron con lamentos y llantos, y muchas fueron las escenas lastimosas cuando el bando se paraba ante las casas donde vivían aquellos infelices.
Como la orden del rey era terminante y exigía la mas inmediata ejecución de la expulsión de los moriscos sevillanos, malbarataron sus bienes, con gran provecho de los que en la ciudad quedaban y que adquirieron a infimos precios cosas de gran valor como muebles y propiedades de gran valía.
A los pocos dias de la publicación del bando comenzaron a salir de Sevilla los moriscos en gran número, siendo aquella expulsión una de las primeras causas que uniéndose a otras de varios órdenes, constituyó poderosamente la decadencia en que cayó sevilla al mediar el siglo XVII.
Muchas veces creemos que hacemos un gran acto sin pensar en las consecuencias que a los propios ejecutores les trae las malas decisiones, como esta de la expulsión de los moriscos sevillanos.

migueltesorillo
12 abr 2011 | 06:57 PM
Lee mis articulos sobre la expullsión de los moriscos. Fueron 300.000 personas. Una prueba de como era la autoridad del rey en esos años. Le era más fácil expulsar a los moriscos, que recortar fueros o cobrar impuestos extras en su reino. Sobre todo fuera de Castilla.
migueltesorillo
12 abr 2011 | 07:02 PM
http://migueltesorillo.lacoctelera.net/post/2009/06/17/el-articul...