Este Gallo ha conocido curas que han sido grandes aficionados a la fiesta de los toros, nada tengo que objetar, pero de antiguo hay mucha polémica sobr e el tema y se han suscitado muchas discusiones sobre la conformidad de la Iglesia con la fiesta de los toros y aunque no vamos a suscitar una discusión aquí sobre la materia que ya está muy trillada, me voy a ocupar de que algunos han perdido la costumbre en el cabildo catedralicio de asistir a los toros como en los siglos XVI y XVII, de la forma que lo hacian con mucha pompa y boato sin que por ello fuese menoscabada su dignidad eclesiástica.

El cabildo catedral no solo axistía a los toros sino también a las cañas y es mas que de sus fondos sacaban dinero para el adorno dele strado que ocupaban y en ciertas comodidades como sus dignidades requerían.

Tenemos noticias de que en las corridas de toros celebradas en la plaza de San Francisco (que era donde se celebraban), el lunes 16 de septiembre de 1617, gastaron los canónigos 294 reales y medios, siendo algunas de las partidas de los gastos las siguientes:

"De seis arrobas y una cuarta de nieve a 20 reales y 20 maravedises.

De veinte y dos libras de anís, canelones y ciruelas de Génova y 100 maravedis, de Tortas y vinos 20"

Y así podríamos estar mucho tiempo relacionando gastos del cabildo catedralicio en las fiestas d elos toros y cañas.

No se lo pasaban mal aquellos canónigos, nada de eso, que conste que ahora tampoco que algunos hasta se van de vacaciones a paises exóticos y no en camello precisamente.

Cuando las fiestas se daban en honor del conde de Villaumbrosa, que era el Presidente del Consejo de Castilla, obsequiaron los canónigos a este señor con una fiesta de toros y mandaron arrojar a la plaza una "fuente de dulces" "dando pruebas de su generosidad y largueza"....(los canónigos siempre tan dadivosos ¿a cuantos dulces cabrían los asistentes a la corrida?).

Tambiñen organizaba el cabildo fiesta de toros, por ejemplo las que s ejugaron el 30 de septiembre, el 2 de octubre de 1673, y el 25 de Junio de 1674 que además estrenaron los escaños tapizados de morado y pusieron el palco alfombrado con las alfombras del mismo color y colgaduras verdes ( no se si sería el embrion de los equipos del Sevilla o del Betis).

También la Colegiata de El Salvador, tenía su cabildo propio de canónigos tal como hoy tiene uno, ,pero aquellas fiestas de toro se celebraban delante de la Iglesia como recoge Matute en sus papeles en el año 1638.

En el Salvador se celebró el 10 de Agosto como obsequio a la Virgen de las Aguas (¡ya me dirán para que quería la Virgen esa fiesta torera!)..pero estuvieron invitados en el balcón de la Colegial, el Provisor, Juez de la Iglesia y otros individuos distinguidos a los que después se les sirvió un buen refrigerio que costó unos 100 matavedies.

El 6 y el 8 de Febrero de 1700 el Cabildo le ofreció al Almirante de Castilla una fiesta de toros y cañas que dejó obnubilados a toda la ciudadanía....pero allí sirvieron además de costosisimas viandas media arroba de vino hipocrás, es decir dulzón.

Con todo esto supongo que se endulzarian bien el paladar sus señorías.

Me recuerda el dicho de mi abuela materna que ahora tendría unos 150 años si viviese:

¡Anda hijo que has pillado una canongía! (refiriendose a un buen trabajo).

Perdiose la costumbre de ir el cabildo a los toros y mas festejando a las autoridades, aunque en los últimos años hemos visto a varios canónigos, aunque vestidos de paisanos y sin viandas para el presidente del festejo o autoridades o para Guajardo Fajardo por ejemplo, (verdad jjj), en la Plaza de la Maestranza de Sevilla..por ejemplo los fallecidos amigos D. Manuel Benigno García Vázquez o D. Juan Guillén Gómez entre otros.... (¿a que tienen nombres de toreros?)..toreros fueron en su vidas y desde aquí un brindis.