Hoy en todas las iglesias del orbe católico se ha leído la continuación del hecho del bautismo de Jesús, es decir del Evangelio de Juan 1,29-34.

Pues bien aquí se ratifica Juan: "Y yo lo he visto y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios".

Pero aqui no nos vamos a ratificar nosotros...ya lo hace Juan, nosotros nos vamos a poner a estudiar el asunto del "mito del linaje".

Existe una interpretación muy común de los versículos 31 al 59 del capítulo 8 de Juan...y es un ejemplo claro de una tendencia entisemítica muy marcada en este Evangelista, eso entienden algunos eruditos que andan equivocados.

En el pasaje indica a sus interlocutores "los judíos", que tienen por padre al diablo, mientras que él, Jesús, es el Hijo del Padre y se suele intepretar este pasaje como una rivalidad entre comunidades, como decir "nosotros somos mejores que vosotros", se ve claramente que detrás de este texto hay una rivalidad, de modo que la llamada "comunidad joanera" habría estado envuelta en algún tipo de pelea, o bien el judaísmo como tal o algún dilema con la vecindad. Los miembros de esta comunidad habrían escrito esta contienda en memoria de Jesús en este Evangelio, de forma que su narración sobre Jesús estaría con las circunstancias y preocupaciones. Esta narración sería la historia de Jesús como un superhombre definitivo, que hace de Dios una especie de Dios "baluarte de nuestra superioridad", es decir esta comunidad coloca a Dios dentro del marco de la violencia y de la rivalidad humanas. Dios estaría empeñado en la contienda humana y de parte de ellos y en contra del otro grupo, pero esto es la esencia de los que quieren manejar a Dios, solo el conflicto es creativo, porque ese Dios solo nos definde a nosotros que somos los buenos y los mejores.

Pero a pesar de lo que algunos especialistas amigos creen, este pasaje funciona de manera diferente:

El Jesús de Juan no está tomando partido, mas bien está haciendo que entiendan la revelación divina, no es el ojo por el ojo, el texto trata específicamente sobre la superación de esa mentalidad al mostrar de donde proviene y cómo no tiene que ser necesariamente el ojo por ojo el que nos de los parámetros para definir la construcción comunitaria.

Una de las constantes del Evangelio de Juan es la manera en que el concepto de Dios como Padre recibe poco a poco una nueva ubicación en la persona de Jesús...supongamos que Jesús haya tenido un arrebato de engreimiento que participe en el modelo de "toma y daca", pero tenemos que leer el texto, un texto totalmente judío y entendámoslo como un texto acerca de la superación de la idolatría.