De la libertad del apóstol Pablo, ace la libertad de la Iglesia que fue en un principio creada por él.

Jesús no dio a sus discípulos ningún modelo específico para las futuras comunidades y mucho menos para la Iglesia, a pesar d elo que digan unos y otros y quieran sacar de contexto lo que no dice.

Jesús no fundó usos, ni costumbres, ni instituciones, ni al Opus, ni a los Jesuitas, ni franciscanos, ni Dominicos..mucho menos Legionarios de Cristo, ni se adjudicó el gran título de "Cristo Rey"...solo dejó abiertas todas las posibilidades.

Hay que aclarar que estas indeterminaciones de Jesús no pueden considerarse como unas deficiencias de él mismo, no sabemos si sabía leer o no...no escribió nada...solo en la tierra cuandolo de la mujer adúltera...no hay que lamentar por eso fallos....todo lo contrario: Es la gran novedad del cristianismo....un lider-fundador que no deja escritos para sus seguidores...estos se lo inventan todo.

El silencio de Jesús es a la medida de la creatividad de los apóstoles y de sus sucesores ilumindos por el Espíritu Santo a través de los siglos, aunque en la historia han surgido personajes que han querido manipular al Espíritu Divino para sus desmanes.

El silencio de Jesús es la medula de la libertad de la Iglesia y de las comunidades que por comunión constituyen la Iglesia, lo que ocurre es que el hombre tiende a acortar la libertad de los hijos de Dios.

San Pablo fue rigurosamente fiel al silencio de Jesús. A las nuevas comunidades surgidas en virtud de su palabra. Pablo no les impuso ningún modelo de organización, de vida común o de estilo. Enseñó la libertad y dejó en manos del Espíritu la orientación de la Iglesia. Asistió a la aparición de diversos tipos de dones individuales y de diversos servicios sociales para el bien de la comunidad: aquello que ahora llamamos carismas  y que él no llamó de este modo. Para Pablo no era crear una nueva estructura para las Iglesias...el problema consistía en dejar libertad al Espíritu...para Pablo no existía el problema de organizacion de ninguna comunidad...esto es un problema moderno...como mucho habría tolerado nuestras modernas manías organizativas, atribuyéndolas  a nuestra debilidad en este siglo XXI, a nuestra ausencia de fe y de verdadera inteligencia espiritual. Se habría adaptado a este defecto, como se adaptó a los defectos de su tiempo.