Acaba de hablar conmigo un numerario de la Obra, eds decir del Opus Dei, ni que decir tiene que estamos en las antípodas del cristianismo, supongo que como debe ser, ni yo soy el mejor, ni ellos tampoco, es mas, creo que difieren mucho de lo que es ser cristiano.
Me habla de la "Charla Fraterna" que cada miembro tiene con su mentor...y ene sa charla "fraterna" nada mas lejos de la fraternidad que las mismas, sus pilares son: Fe, Pureza y Vocación.
Llevar la Fe a los extremos que estos hermanos la llevan puede derivar la pureza en algo enfermizo que puede incluso trastornar las mentes de algunas personas, destruyendo su verdadera personalidad.
La vocación para ellos es caminar por un solo sendero, en cuyo sendero no se hacen preguntas, ni se cuestiona al superior aunque esté diciendole herejías o haciéndole peticiones inhumanas difíciles de llevar a cabo o de cumplir, aceptando a ciegas lo que le diga, en donde todo vale para el servicio de Dios, es decir si hay que delatar a un compañero porque se le olvidó santiguarse al pasar por la capilla, o se le olvidó arrodillarse ante el altar, eso se hace sin remordimientos de conciencia y no digasmos si alguien que ha "pitado" se arrepiente, entonces se le da la espalda al desidente comportándose todo el conjunto dentro de los parámetros absolutos del anticristianismo.
Esa vocación que se les pide a los componentes de la Obra es entregar todo los bienes propios y perderlos de por vida y depender del administrador/a de la "casa" del superior/a, de todo cuanto en la vida de una persona normal se necesita, hasta lo mas imprescindible como, ropa interior, jabón, bono bus, gasolina, guantes si hace frío, abrigos...etc.
Tanto los hombres como las mujeres son castrados mentalmente, en el caso de los hombres indicándoles que las mujeres son las mayores abominaciones para un hombre, que por ellas llega el pecado mas nefasto.
En el caso de las mujeres es tal la castración mental que tienen que "contar" a su mentora si se han cruzado con un anuncio de ropa masculina y si esta, por casualidad, es ropa interior, es un pecado mortal haberse fijado en el anuncio. Mucho peor es que la mentora sepa que ha pasado por delante de tal o cual escaparate y no le ha dicho nada, entonces la reprimenda "fraternal" es terriblemente cruel.
Todo esto es lo que les tienen que relatar a su "mentor" o "mentora" en las reuniones privadas de las "charlas fraternas".
Llegan a tal grado de paroxismo que levantar los ojos del suelo es el gran pecado de esos hombres y mujeres despojados de su voluntad humana.
Muchas personas están confundidas pues creen que todos en la Iglesia funcionamos así, aunque esto es lo que algunos prelados quisieran que volviese entre los cristianos normales. En la Iglesia estamos metidos hasta los herejes librepensadores, los gallos criticones, los que creemos de corazón que otra Iglesia es posible, mas libre, mas humana y que represente a todos, que sea verdadera mesa de fraternidad y amor hacia los demás, una Iglesia viva y hermana para redimir al cautivo, al que no tiene nada y amiga de los pobres, porque esta con todo su poder o parcelas de esta Iglesia de esta forma de ser, no es cristiana por mucho que se esfuercen en decirlo a los cuatro vientos .
OTRA IGLESIA DIFERENTE A ESTE ES POSIBLE Y POR ELLO TRABAJAMOS DIA A DIA.

concha-f
8 nov 2010 | 12:35 PM
Hombre Gallo creo que en lo de los anuncios hay un poco de exageración, yo por suerte o desgracia lo he vivido dentro de mi familia politica, y todavía tengo una persona dentro que le han lavado el cerebro hasta el punto de dejar un trabajo buenisimo por no estar "la obra" de acuerdo. Mi marido tuvo que elegir entre seguir saliendo conmigo o seguir con ellos, así que te puedes imaginar como conozco sus "LEYES"
martem
8 nov 2010 | 03:04 PM
Me ha hecho recordar Gallo una anecdota. Resulta que la primera vez que yo me enamoré con catorce o quince años tenía las hormonas a tope pués lo que pasa el corazon palpita sin parar los sentidos alerta y enfin que nos besamos, bueno pués no sé por que me dió por pensar que habia hecho mal y se me ocurrió decirselo en el confesionario al cura, la verdad es que no recuerdo bien, pero lo que si recuerdo es el interés que tenia el hombre en que le contara los pormenores del caso cosa que no hice. por supuesto a el que le importaba no te parece Gallo.
teodoro-gallo
8 nov 2010 | 05:17 PM
Ningun confesor está autorizado para preguntar los pormenores de llamemosles "pecados" de la índole que sea, eso se llama Delito de Solicitación y puede caer el sacerdote que lo haga en las penas legales del Derecho Canonico que tanto airea la Institución.