Llega el Papa Ratzinger a España, concretamente a Santiago y habrá un despliegue en todos los sentidos, como corresponde a un jefe de estado de un país soberano, aunque algunos se empeñan en decir que viene como peregrino...siempre la dualidad de las palabras.

Y el Papa llega a un país de mayoría católica donde solo el 14% del 70% que se confiesa católico observa prácticas religiosas y un país en el cual la juventud ha dado la espalda a la Iglesia, algo que no debería haber ocurrido, pero ha pasado ¿quien tiene la culpa?...no vamos a buscar culpables en esta ocasión porque ya lo hemos dejado muy claro en este blog, no todo se le puede achacar a los políticos, algo de culpa habrá tenido la Institución y creo que si.

Pero lo peor que le puede pasar al Papa es que venga reprochando a los demás sus errores sin reconocer los propios, porque eso provoca un rechazo frontal con la Iglesia en personas que jamás han pensado en el rechazo, pero que en estos momentos naden entre dos aguas, es decir que se encuentran entre la fe de sus mayores o en obviar a su religión para siempre, por eso el Papa debe elegir muy bien sus palabras, que sean de amor y no de rechazo....mañana haremos el balance.