Este post es para escribir en oscuro...no tengo mas remedio.

La Iglesia habla mucho de la familia, pero desea en el matrimonio la ausencias del erotismo y por supuesto el placer, sabe que existe pero hasta los mas misoginos de la Institución creen que es un acto necesario, pero sucio, en el que la mujer debe hacer exclusivamente las funciones de una máquina de parir niños, todo lo que no sea esto es pecaminoso, la unión del hombre y de la mujer solo lleva un fin...la procreación.

Pio XI aprobaba el matrimonio exclusivamente "para traer hijos al mundo para la Iglesia para que den culto a Dios"...aunque bien es verdad que en el Concilio Vaticano II se veindica la dignidad del matrimonio, pero lo hace decretando al mismo tiempo "la prominencia de la virginidad".

Juan Pablo II dijo: el matrimonio es necesario para aportar las pruebas de parennidad de su amor" y dijo mas. "lo que en el mundo de los seres vivos es propio de los animales, se transmite al ámbito de la realidad humana".

La idea de Juan Pablo II no puede ser mas equivocada, pues partía de la obseción que este Papa sentía por el sexo...en primer lugar las relaciones sexuales de una pareja no necesitan justificación alguna ¿que es eso de cohabitar solo para tener niños?...el sexo en todas sus formas se trata de un acto natural, bello y humano,  que no tiene que ocultarse porque no es malo ni sucio...porque los únicos que lo hacen malo y sucio son quienes piensan así...la pareja no necesita sentirse respaldada por la opinión de los demás ni tiene porque sentir verguenza por mantener relaciones sexuales, ni tiene que estar pendientes del "que diran"....porque el matrimonio ni prueba la madurez de la unión del hombre y de la mujer, ni puede aportar la prueba de la perennidad de su amor.

El Papa Juan Pablo II, hizo una despectiva comparación entre los hombres y los animales. Compartimos con los animales el intinto de conservación y reproducción, lo que no es cierto es solo fijarse en el instinto de reproducción, porque el hombre  ama...los animales es por instinto de conservación.