Estoy hasta los mismisimos espolones de aguantar al tio de la corneta ronca en la calle, de los cohetes por haber ganado la selección.
Hasta los mismisimos espolones estoy del ZP, del Montilla, del Foca, de los Durán, de los Pujol y toda la parentela y de todos los malas madres que andan por el suelo patrio.
Estoy hasta mas encima de los espolones de Rouco y compañía, del sobrino, del primo y de la sobrina que se despelota en las revistas.
Hasta la punta del espolón estoy de la Belen Esteban, del Jesulín de Ubrique, de la novia del padre de Jesulín, de la madre, de la tía y de toda la parentela que van a sacar dinero a las televisiones.
Estoy hasta las dos puntas de los espolones de aguantar a las televisiones basuras y a las cadenas de radios mediocres.
Y estoy hasta los espolones que me llamen a media noche para felicitarme de que ha ganado España cuando estaba en el mejor de mis sueños porque ya se había atragantado del tio de la bocina ronca.
Y me importa un pimiento la Pura o la puta, el Gallo, la gallina, la vecina de arriba, de la del otro lado, del marido que la zumba, del novio de la del cuarto que ademas se acuesta con el guardia del barrio...y si no fuera porque este mundo es una pura mierda y no quiero dejar espacio a ZP de las narices, me iba de este indecente país que no vale un cuarto.
¡He dicho!

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