El Derecho Canónico exige que todo altar de cualquier iglesia católica o capilla debe contener una reliquia y todos los meses se inauguran en el mundo católico muchas iglesias y capilla...y entonces nos preguntamos:

¿De dónde salen tantas reliquias de santos?

Unas de las estancias mas extraordinarias de los Palacios Apostólicos es el archivo de las reliquias: es una cámara de techo muy alto, con las paredes revistidas de archivadores metálicos, estanterias y cajones, tan específica es que con su escalera apostada a un lado podrñia confundirse con la biblioteca de un abogado veterano, de aquellos que no disponían de ordenadores. Pues bien en un rincón de este archivo, posiblemenet el más macabro del mundo, alumbrado por una lámpara, podrían ver (nos es habitual que puedan verlo los visitantes), se sienta un  sacerdote que tiene asignado el oficio mas raro del mundo y del que casi nadie habla y muchos ni siquiera en Roma ha oido hablar.

Su trabajo consiste en remitir a cualquier lugar del mundo pequeñas arquetas y sobres que contienen reliquias de santos y mártires antiguos.

Una vez recibida en al iglesia que se trate la reliquia, se incrustra en una pequeña losa de mármol u otro material y se coloca encima del altar tapado con los paños, a esta losa se le denomina el "ara".

En otros casos si se demuestra que las reliquias son procedentes de un santo o martir local son estas las que se colocan encima o debajo del altar, previa consulta a la Congregación para la Causa de los Santos y a la oficina aludida para que autentifique los huesos o las ropas del santo o martir que corresponda.