No tenemos remedio, somos un pueblo de bárbaros e irreconciliables.

Las derechas, las izquierdas y enmedio el pueblo que le importa un pimiento lo que piensen los demás y que solo quiere ganarse el pan honradamente y no como se lo están ganando muchos personajes de izquierdas y de derechas...¡Por que en este post no se va a salvar nadie...pero nadie...nadie!.

Hasta el martirologio cristiano vamos a llegar, que tiene sus raices en el judaismo, sin embargo el culto a los mártires es de herencia egipcia y helena que es ni mas ni menos el culto a los difuntos.

Aquí quieren volver a la memoria histórica...fomentado por la izquierda....y la derecha podría esgrimir lo mismo.....y habría que hacerlo y poner a todos nuestros muertos encima de la mesa, uno junto a otro para que comparen que todos son iguales.....muertos con un tiro en la nuca o en el corazón....son nuestros mártires.

Pero cuando una iglesia hace exaltación del martirio y  dice que eso es fenómeno de perfecta humanidad de la persona y de la vida, una contribución preciosa para evitar que la sociedad civil olvide...tiene que hacer mártires de un lado y de otro....

Hace unos años el Papa Juan Pablo II hizo elevar a "martires" de nuestra guerra civil, entre ellos algunos religiosos y curas...pero es que en el bando llamado "rojo" también existieron mártires y además algunos religiosos y curas que siguieron a las tropas de izquierdas...porque aquello fue una confrontación de hermanos contra hermanos....la historia podría repetirse por el empeño que algunos ponen en ello....y a los que habría que apartar de decisiones políticas y cerrarles los micrófonos de los medios de comunicación.

Nuestra contienda fue una afrenta a la historia y al pueblo español y de nuevo la desean algunos...podríamos definirla como aquel soldado republicano la definió, gritando desde una trinchera, con una frase que merecería fuese escrita con letras de oro:

¡Vosotros con Dios y nosotros sin Dios, hemos armado una que no la entiende ni Dios!

Y así fue en efecto. Las atrocidades que cometieron en ambos bandos fueron incontables. Se mataba por no ir a misa y por ir a misa, por ser explotador  y por explotado, por ser intelectual y por no serlo, por ser homosexual, por ser poeta y hasta por haber ganado unas oposiciones...y como el soldado aquel del grito en la trinchera debemos gritar con fuerza:

¡No nos entiende ni Dios!