Se queda uno alucinado, que si parte del misal en latín, que si em¡n castellano, que si el Obispo de León que es el Presidente de la Comisión de Liturgia, que si Antonio Mª Rouco como presidente de la CEE tiene que dar la última palabra. En fin unas "niñerías" completamente fuera de lugar.

Si el Misal Romano que tenías en vigor soportaba muchisimos errores de bulto, inclusive se podían tachar de herética, y no hemos dicho los "herejes" nada por aquello de la tolerancia, quisieramos saber como se ha hecho este y cuantos errores doctrinales contiene, tal como ocurrió con el Nuevo Catecismo de la Iglesia traducido al Español.

No por ser obispo o pertenecer a una comisión, bien sea de litúrgia o de teología, no se cometen errores graves. Errores que el "Pueblo de Dios" no viene a darse cuenta porque no hay costumbre de estudiar cada palabra y que pasado el tiempo quedan como leyes y son incluidos en los libros magistrales.

No debería ser así, la Comisión sobre Liturgia, también debería ser sometido a la consideración del Pueblo de Dios soberano, que es quien tiene que recibir la Palabra de Dios...pero si solo es "palabra de los hombres", pues que continúen en la misma actitud.