Muchos "mentecatos" creen que hacer una crítica a la Iglesia es herejía, o sea si mi padre o mi madre hacen una cosa mal, no tengo derecho a criticarlos aunque hayan matado a una persona, según algunos, tengo el deber de silenciar los hechos.
No se hace favor alguno a la Iglesia si no se hace una crítica para que reconsidere su postura (algo difícil lo veo) y que las cosas cambien, porque quienes las hacemos es por amor a la Iglesia, no por destruirla o dinamitarla, que es lo que dicen los fanáticos.
Esta jerarquía se ha vuelto tan soberbia que no admite siquiera que se le diga por parte de las personas que vemos las cosas por fuera, de que tienen que cambiar, porque están convencidos de que llevan la razón y la salvación en sus manos.
Cada día, y por base a esa intransigencia, vemos los cristianos que un militamos en ella, cuantas personas le vuelven la espalda a la Institución y lo único que se les ocurre a la jerarquía es decir "que no tenían fe".
No es ese el problema, puede que incluso esas personas tengan mucha mas fe que ellos, pero no lo quieren admitir, es algo que humildemente tendrían que aceptar, que muchas personas se van desencantadas de la Iglesia y cada día mas.
La Religión que en la cuenca del Mediterráneo fue la más numerosa, va en retroceso cada vez mas, otras culturas y otras formas van creciendo con dolor de los que aun nos consideramos cristianos.
Dicen algunos que en el Vaticano están preparando un esquema de pastoral para "Una nueva Evangelización de Europa", cuando ya es demasiado tarde y las personas han abandonado por diversos problemas a la Iglesia.
Ya esto es una repetición de otra "Nueva Evangelización" a la que nos lanzamos muchos en los años 1980-1985, pero (esto si que fue dinamitado), desde el mismo centro de la Iglesia, esto es, desde el mismo Vaticano por los mismos que odiaban al Concilio Vaticano II, no sabemos si con la anuencia del Papa Juan Pablo II, pero fue cierto que muchos estuvimos ilusionados, hasta que pudimos comprobar que todo el esfuerzo que hacíamos se perdía en aguas de borrajas.
No han sido estos años buenos para la Iglesia, pero ahora es aun mucho peor con estas habladurías y dimisiones episcopales, que corroboran las habladurías, porque si no fueran ciertas no dimitirían los Obispos.
Tampoco creo que ahora hablar de "Nueva Evangelización" a la gente le atraiga mucho porque verán que "es más de lo mismo", pues la Iglesia no tiene intención de renovarse, pues si así fuera no habría puesto en entredicho a los teólogos de renombre que le avisan de que todo funciona mal y mucho también porque a las gentes les va a sonar como "lavarse la cara" y el hombre de hoy europeo, no es tan simple como hace dos siglos o incluso en el siglo XX, hoy el hombre y la mujer saben discernir sin que nadie los tutele de forma "pecata", hacíendoles "pecadores" de todo lo que signifique sexo, cuando los que precisamente gritan mas sobre el sexo, cometen estos fallos tan garrafales y completamente odiosos.
No, no vamos a colaborar en aumentar otra mentira mas para beneficio de unos pocos.
La Iglesia lo que debería hacer: Es menos signos de fuerza y menos adhesiones al Papa, en catedrales como La Almudena y recogerse en silencio para meditar que están haciendo mal, por eso se impone un Concilio NO Vaticano en donde todos los católicos pueden elegir la Iglesia que desean para el futuro, pues si continúan de esta forma la desaparición es mas rápida de lo que esperábamos.

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