Con dolor de mi corazón tengo que decir que el término fanatismo es de origen religioso y viene a significar poseso o enloquecido...muchos de los que entran en algunos blog cristianos o católicos y otrso que nos escriben, tienen un fanatismo atroz...es decir que son fanáticos porque defienden con tenacidad desmedida y apasionadamente creencias y opiniones, sobre todo religiosas y de paso se identifican con la ultraderecha mas cerril, aunque este Gallo nunca entendió eso de católico-religión, o sea el nacional-catolicismo, incluso ellos mismos se identifican con la palabra integrista, pues es una actitud de ciertos sectores religiosos, de una tendencia ideológica, partidarios de la inalterabilidad de las doctrinas.

A este Gallo no le cabe la menor duda que el fanatismo o integrismo, es una enfermedad grave de la mente, nada mas hay que leerlos atentamente, pero no hay que alarmarse porque existe una vacuna infalible y un antídoto cuando alguno de estos la padece: la lectura.

Los fanatismos, se presentan normalmente de forma étnico-política, como los nazis, los racistas o los separatistas y además como integristas religiosos. En la religión católica y en el islamismo no sienten el menor escrúpulo en falsificar la historia, los datos o los razonamientos, con tal de tratar de apoyar sus peregrinas ideas.

En los fanatismos es constante encontrar la mentira, el engaño y la astucia como fundamentos de sus intereses. Los mas audaces mienten, los simples de espíritus se tragan las mentiras, el tiempo convierte en ley o en tradición los dictados de la audacia y la explotación de la credulidad y queda establecida y hasta santificada...todo es cuestión de repasar y comparar el cristianismo con el Magisterio ¿en algo se parece?.

Hay un curioso paralelismo entre el fanatismo y el integrismo, y es que ambos centran sus esfuerzos "formativos" en la juventud, cuando más jóvenes mejor, ya lo hemos visto en el tema de los Legionarios de Cristo, con lo cual se consiguen varios objetivos, poder introducir en sus cerebros vírgenes sus ideas, formar una cantera joven de luchadores por la causa, conseguir una docilidad que no entre la menor duda ni impugnación y lo mñas importante: conseguir el mayor número de seguidores, porque la masa se autodefiende.

Hay que hacer notar que se rata de eliminar cualquier tipo de reflexión, porque donde no hay reflexión no hay contradicción. Al limitar a los cerebros a aceptar todo lo que se les diga, sin el menor análisis, es el agente más eficaz para producir la violencia. Y la violencia solo engendra odio, que a su vez produce mas violencia y se forma así una espiral insostenible, por eso para combatir al fanatimos y al integrismo lo mejor es la lectura y la cultura en general, no solo de un mismo signo.

Por eso los nuevos inquisidores, como todo el que no está seguro de su verdad, odian a lo que leen y se informan, aborrecen la palabra escrita, atentan contra la libertad de expresión, proque carecen de ideas.

Muchos de los que se suben a cierta torre suelen ser los mas integristas del panorama religioso.

Decía Miguel de Unamuno: "Las intransigencias provienen de la barbarie y de las bajas pasiones, no de firmeza en la fe".

Porque el fanático es un hipócrita, que peca contra la honradez, pues sigue el camino más fácil de luchar por unos ideales antes que vivir según ellos.