Es muy sencillo echarle la culpa "al muerto", como vulgarmente se dice.
El Cardenal Castrillón nos desayuna hoy con que el Papa Juan Pablo II le autorizó la carta en la que se decía que no sancionasen a un cura pederasta.
Cada vez que abren la boca se arma mucho mas revuelo, lo que nos indican que el "vecindeo" en el todopoderoso Vaticano, está a la orden del día.
Siempre hemos dudado de la integridad de aquella curia porque unos "señores" que viven rodeados de esculturas romanas o griegas lascivas y pornográficas y manifiestamente indecorosas, aunque ellos les llaman "Arte", pues tiene que calarles muy hondo...a saber si alguno no se entusiasmó demasiado en algún momento de la historia, con las apolíneas estatuas griegas, pues sospechosamente a algunas les faltan sus apéndices sexuales.
Cada día vemos asombrados que se están poniendo mas nerviosos, ya lo tenemos mas que comprobado y dicho aquí en este post.
La necesidad de renovar toda la curia vaticana es un grito ensordecedor de todo el orbe católico, las cosas no pueden continuar de esta forma, pues un día si y otro no, los cardenales van diciendo cosas o son acusados de haber tapado casos de pederastias. Veremos si a algunos no los implican directamente y entonces el escándalo puede llegar a cotas demasiado altas.
Esa curia está viciada y de suyo no dan para mas, hay que renovarla y la curia nueva deberá proponer un Concilio NO VATICANO, de forma colegiada por todos los obispos del mundo y representación de los católicos para saber que clase de Iglesia queremos tener, porque está se está viendo que está muerta y enterrada con demasiados vicios y demasiada pestilencia.
Los nuevos curiales deben ser hombres de probada fe cristiana, honrados y que en sus vidas no tengan ni siquiera una brizna de pecados pasados, humildes y pastores y que sean ellos los que convoquen al Pueblo Católico a renovarse totalmente.

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