El "hombre" se encontró en aquella esquina semidesnudo y tuvo frío, eran apróximadamente las diez de la noche....una mujer en una ventana le gritó: ¡Vas a cojer frío! y le tiró un abrigo...la miró agradecido...ella le dijo: "Era de mi hermano...murió hace unos días"....."No ha muerto solo está dormido" "¿cómo lo sabes?"...¿No te llamas Marta?...pues yo soy: "el hombre" y sin esperar a que le dijese algo más echó a andar y por la cera vio como el hermano de Marta volvía a casa, se quiso quitar el abrigo pero le dijo este. "bien está donde está"...y él "hombre" lo agradeció con una sonrisa y continuó andando...de golpe un coche de policía pasó tocando la sirena y el alma se le encogió..pero entendió perfectamente las palabras de su Padre que le había prevenido que todo había cambiado...y se dirigió al Templo y no encontró nada....si vio un templo diferente...con una cuspide dorada...y entró y oró...al salir por la Via Dolorosa...no encontró mas que un gran bazar donde los cambistas hacían sus negocios....un grupo de "peregrinos" volvían de comer y se dio cuenta de que habían bebido vino de la tierra por el aroma, pero estos no tenían como antaño aspectos de pobres, eran ricos.
Preguntó por la casa de Pedro y le enseñaron una casa que nada tenía que ver con aquella y alguien le dijo que vivía en Roma...y se acordó que los romanos tardaban hasta cinco meses en llegar a Jerusalén, así que no sabía si acudir a verlo o no....y de golpe se acordó de las horas en que estuvo "dormido" y como había una flecha la siguió, pero nada mas entrar se dio cuenta de que aquello no era la cueva donde estuvo...habia demasiadas lamparas de plata y allí mismo dos monjes se daban golpes uno al otro por estar en el lugar.
Salió decepcionado a la calle y preguntó el camino de Roma y le indicaron un autobús que lo llevaba al aeropuerto, se subió, pero no pudo salir del país habían decretado el estado de sitio porque unos terroristas lanzaban misiles...dos días mas tarde un hombre rico lo invitó a subir a su avión para llevarlo a Roma y además lo llevó en su coche hasta las mismas puertas del Vaticano y lo dejó solo porque él era árabe y no debía pisar suelo cristiano.....contempló la magnífica plaza, las columnas de Bernini y se dirigió a un guardia muy llamativo de vestimenta con una lanza...y le preguntó:
-¿Dónde vive Pedro?
-¿qué Pedro?
-Mi amigo, el que dejé al cuidado de los otros.
-Pues de ese Pedro solo quedan unos huesos, que dicen es de él, pero otros dicen que no.
-¿Quien vive aquí en esta mansión?
-el Papa Benedicto XVI, el sucesor de Pedro y representante de Cristo en la Tierra.
Comenzó a balbucir: "Yo no tengo representantes en la tierra, no he dejado ninguno..."....pero en se momento el guardia se cuadró y pasaron dos hombres vestidos de rojo cardenal y preguntó:
¿Quienes son?
-Los que mandan en el Vaticano que vienen de una fiesta con la alta sociedad romana.
"el hombre", dio la vuelta y comenzó a bajar las grandes escalinatas hasta colocarse en el centro de la plaza junto a una columna traida de Egipto...abrió los brazos y elevó los ojos al cielo, una luz fuerte lo rodeó y fue ascendiendo poco a poco, hasta desaparecer.
Un par de cardenales que presenciaron el hecho siguieron su camino sin volver la cabeza y otro que se les cruzó les preguntó:
¿Que era eso?
No sabemos pero seguramente es otro loco que ha venido a ofrecerle al Santo Padre una sección de juegos de magia...¡como si el Santo Padre no tuviera que hacer mas que ver esas tonterias!.....
"el hombre" llegó junto a su Padre y le dijo:
¿Cómo han hecho todo eso?
Y contestó el Padre: la vanidad, el dinero, la ruindad, el pecado, la avaricia......
Pero ¿y mis seguidores?...dispersos por el mundo y perseguidos....
¿Y quien les dijo que vivieran así?...
-Nadie...solo ellos.
Y "el hombre" lloró de nuevo.....

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