Están  las "fuerzas vivas" tan hechas 

a mandarnos por decretos,

que  cada  vez que los nombran

 ponen el papelón por medio.

Que como aquí en Sevilla

nadie guarda en sí el precepto

de no comer bocadillos

de jamones o de quesos,

pues el  reciente maestro,

rápido como el viento,

nos manda decreto raudo

para que no pequemos.

¡Que ya estáis dispensados!

¡Que  todo jamón comedlo!.

Y a este Gallo se le caen las lágrimas

No se si de risa o respeto

 ¿Como voy  a comer jamón miarma?

......si yo no soy palaciego.

Eso es pa los que vais

de cofrades y virretos,

que os ponen aquí y allá

 Los hermanos, de Pasión ,

El  silencio y Bofetá,

jamoncito pata negra,

de casa del  Indalecio.

y toda una mesa  llena

de "pecadores" tormentos.

Las sonrisas, la torrija,

El calamar calentito,

yo solo soy un cateto.,

Porque no estudié pa cura

 Que estos sí se lo llevan  fresco.

¡Yo  pa jamón no tengo!

¡Ni pa la caña de lomo!

Yo prefiero darle a un pobre

Si me sobra algún dinero,

pa que peque El Viernes Santo.

Sin echar cuentas de decretos

y no me pongo en la "madrugá"

Entre Palios y Decretos.

Que eso es ya es muy antiguo

 Bueno Monreal inventó el decreto

Porque con Segura ¡Ni Hablar!

Allí solo comía la carne

Quien pagaba su boleto.

Y ahora me  vienen  los Nuevos

sacando sus decretitos,

Y todo eso me importa un bledo

Yo no respeté jamás  eso

Porque para inventos los míos

¡Ya está bien de tanto decreto!