¡Claro que creo profundamente en el perdón!...en que esto es camino al que vamos todos los humanos y que hay que avanzar con amor y respeto...también creo, por ssupuesto, en aquello de: "Quien no tenga faltas que tire la primera piedra"....posiblemente yo tenga muchas faltas y no pueda tirar ni la primera, ni la última piedra...pero lo que yo no haría jamás es "blindarme" para que nadie me perjudique o salga indemne de un supuesto ataque a mi persona, cuando existe un documento firmado..¿Cómo puedo yo pedirle mis abogados que hagan una ley que me exhonere de ser señalado o acusado de un delito de "no socorro al agraviado?...sobre todo si esos agraviados eran menores de edad...¿qué puede tener una persona que así actúa en su cotazón? ¿Amor fraterno?...yo dudo de ese amor...¿en base a qué se envió un documento diciendo que se silenciaran los abusos? ¿qué ley de los hombres o divina lo manda?..¿es que la jerarquía eclesial está por encima de la moral y de los demás hombres de la tierra? ¿es que la tradición y el Magisterio nos manda hacer esas cosas?...¡quiero verlo y quiero saberlo!..porque si en algún documento de mi Iglesia, se contempla, el estupro o el tapar delitos, no quiero pertenecer a una Iglesia que hace esto....esa Iglesia, o mejor dicho los dirigentes de esa Iglesia me han herido en lo más profundo de mi ser y me han engañado totalmente....los creeré cuando entonen el "mea culpa" y no busquen resquicios legales para no aceptar ser culpables.

La "conspiración de silencio" nació cuandoel Papa Juan XXIII cuando se amenazó con la excomunión a quien difundiera algún caso
En 1962 el Papa Juan XXIII firma un escrito titulado Crimen de Solicitación (original en latín que ya hemos publicado en este blog) en el que se fijaba el procedimiento a seguir en los casos de "pecados secretos" de miembros del clero. El texto permaneció oculto hasta 2003 cuando diversos medios de comunicación lo sacaron a la luz. Básicamente la orden del papa era mantener ocultos los abusos sexuales de los clérigos.

El documento ordenaba a los obispos a actuar de la forma ‘más secreta' y a ‘observar el más estricto secreto. Siendo la divulgación de alguno de los casos considerada merecedora de pena de excomunión, pero lo mas fuerte es que no era al que delinquía, sino a la persona que se atrevía a denunciar un hecho semejante..¡lo nunca visto!

Se encubría bajo un manto de mutismo a todos los implicados en casos de abusos sexuales. Estipulaba que sólo un tribunal eclesial debia de actuar contra los estos delitos, por eso algunos países se van separando de la Iglesia, pues sus lesgislaciones llevan a igualar a todos los delincuentes bajo el mismo Código, sean sacerdotes o laicos, auqnue esto le resulte molesto a la Iglesia.

Esta "conspiración del silencio" vivió sus últimos coletazos, antes de hacerse pública, durante el papado de Juan Pablo II.

Los Cardenales Joseph Ratzinger y Tarcisio Bertone emiten en 2001 el documento interno "De delictis gravioribus" (también public ado en este blog) en el que informan de cómo tratar de modo aún más privado estos procesos, sobre todo los relacionados con niños. Exigía que las denuncias fueran enviadas sólo y directamente a la Congregación para la Doctrina de la Fe que dirigía el propio Ratzinger.

Según reza el documento Vaticano:

‹ "Deben permanecer secretos y ser juzgados con rigor en un proceso interno". ›

Lamento haber inducido a algunos a ingresar en la Iglesia Católica Apostólica y Romana, pero creo que no era la merecedora de un fiel mas...si por casualidad alguien en el cual hubiese influido mi consejo o palabras, tuviese un episodio de alguna cuestión de estas o derivadas, me sentiré herido formalmente y le pediré excusas por las ofensas que otros le hayan inferido.