El prefecto emérito de la Congregación para las Causas de los Santos, el cardenal portugués José Saraiva Martins, aseguró hoy que detrás de las informaciones sobre casos de pedofilia hay una "maquinación", "una estrategia bien definida para atacar a la Iglesia".
Sr.Cardenal Saravia
Deseo decirle que esos ataques van dirigidos a todos los católicos, porque nos sentimos Iglesia, pero que asumimos la parte que nos toca, aunque con matices...si los católicos de a pie hubiesemos elegido a la jerarquía si nos sentiriamos "muy culpables", pero como esta Iglesia es como es, nos sentimos culpables a media.
Ahora todo son rechazos a las acusaciones, cuando antes fueron silencios "para no dañar la credibilidad de la Iglesia", pero olvidan algo muy importante: a las víctimas, esos que inocentemente fueron violados y abusados, cosa que me repele grandemente y la jerarquía solo hace defenderse atacando.
¡Que mal veo a mi Iglesia....que mal!.
Como siempre no asume su culpa, la culpa es de los que atacan a la jerarquía, esos son los culpables ¿de qué? ¿de hacer que el mundo sepa la falacia en la que están envueltos?....claro que hay que perdonar, en eso estamos los cristianos....pero tolerancia CERO, como dice Su Eminencia, porque acallar es demasiado ya, demasiados años volviendo la cara hacia otro lado para no ver las verguenzas que son capaces.
En muchos países han perdido ya la fe en esos hombres que encastillados en el Vaticano se comportan de esa forma por un tema mal entendido, como es la pederastia: "Que no se entere nadie"...y volver la cabeza y destinar a otro lugar al delincuente para que continúe con sus fechorías.
Ya en la Edad Media y en los siglos XV, XVI y siguientes estos casos eran "vox populis" y documentos manejamos al respecto, pero no se han cambiado las formas en ninguna de sus aristas...ahí continúan los que juran ser célibes y con la doble cara se acuestan con todo lo que cae, hombres o mujeres, pero esto aun contraviniendo una exigencia de la Iglesia Católica, no un mandato Evangélico, es normal y natural en un hombre que necesita desfogar su sexualidad, pero violar, o mancillar al menor, corrompiendolos, es algo intolerable, no tiene capacidad uno de asimilar estos hechos cuando se hacen en plan masivo, porque no son uno o dos por una mal llamada debilidad, es que son colegios enteros, actuando con derecho de pernada.
Cuando Juan XXIII convocó el Concilio Vaticano II, sabía muy bien todo esto y trató de corregirlo, pero los que prefirieron el silencio, las catacumbas, han trabajado para que todo quede igual y la Iglesia pueda tener un poder, que nadie le ha otorgado y estar libres dentro de un estado Vaticano que goza de inmunidad diplomática para acojer a los que delinquen...eso se llama colaboración con el estupro, algo muy fuerte y punible por las diversas legislaciones del mundo.
¿Ataques a la Iglesia?...si la Iglesia hubiese sido santa en vez de prostituta, no hubiese acogido a desaprensivos, no hubiese vuelto la cara cuando sabía existía la delincuencia, ahora ningún periódico sensacionalista tendría nada que decir, es más, se tendrían elementos para desmentir y pelear por la verdad...ahora solo se pelea para salvar del naufragio la credibilidad, pero ¿creen en Dios algunos que se jactan en decir que el mundo es malo? ¿Creen en Dios los que dicen que los demás se conviertan?.
Un mundo se ha hundido y esto no tiene visos de acabar bien, porque en este siglo XXI, ya las cosas no se "tapan" como en siglos anteriores y es ahí donde la jerarquía entra en controversia...como decía cierto cargo eclesial: "Haz lo que quieras pero que no se entere nadie"...¿es esta la moral de la Iglesia?.

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