Dicho así en el título que hemos dado, pues parece que no existió, pero es todo lo contrario existieron, que se sepa, tres Éxodos.

Todo se escribió en la Biblia por un motivo...un motivo litúrgico: "Dios ha salvado a su pueblo de las manos de los egipcios" y eso resuena a través de todo el Antiguo Testamento....pero la redacción del Éxodo y de la marcha por el desierto es "el resultado de un largo proceso de evolución y combinación de varias tradiciones históricas, como decíamos al principio de la tradición de "tres Éxodos", de modo que es muy difícil poner individualmente cada Éxodo con seguridad históricamente. Sólo un hecho es unánime probado: El que la emigración de las tribus israelitas de Egipto acaece entre grandísimas dificultades y que en los diversos episodios de las distintas salidas de la tierra de los Faraones y de las peregrinaciones por el desierto el pueblo se consolida y cree en la potencia de Yavé...por eso aun hoy los hebreos tienen la convicción de que ellos solos no podrían haberlo hecho, que Dios lo ha hecho posible. A medida de que la fe se adueña de la historia y de los orígenes del pueblo de Israel, la tradición oral y escrita de los acontecimientos que ocurrieron en los tres Éxodos, se transforma en un tema religioso, una acción de gracias, que brota de la adoración llena de gratitud...pero que se tenga en cuenta de que es un tema de FE, no un tema HISTÓRICO.

La afirmación "Yo soy, Yavé tu Dios, el que te sacó fuera de la tierra de Egipto" (Ex 20,1) ha venido a ser el tema fundamental de la teología de la historia, pero lo que realmente ha acaecido en el Éxodo de Egipto y en la península del Sinaí, está consolidada sobre todo tomando por base el genero literario y la historia israelita...solamente guiada por la FE: No se podía cometer error mayor que confundir con relaciones protocolarias estos relatos, llenos de sucesos apasionantes y maravillosos, como para indicar que Dios les daba la fuerza..

Pio XII en su Encíclica Divino afflante Spiritu (30 de Septiembre de 1943) dice: "En efecto, los antiguos orientales, para expresar sus conceptos, no siempre usaron aquellas formas o géneros del decir que usamos hoy nosotros, sino mas bien aquellas que estaban en uso entre las personas de su tiempo y de su país...Por poner solo un ejemplo, cuando algunos presumen reprochar a los Autores Sagrados algún error histórico o alguna inexactitud al referir los hechos, si se observa bien, se encuentra de que se trata simplmente de aqeullas maneras nativas de decir o de narrar, que los antiguos solían emplear en el mutio cambio de ideas en la convivencia humana y que realmente se tenían como lícitas en el uso común."

Buen párrafo para "confundir" al personal. La Iglesia como siempre es maestra en hablar sin claridad con lo que se llega a la conclusión que "dice" la verdad, pero no la puede entender el hombre de la calle.

Es como la cantidad de veces que han suspendido "A Divinis" a muchos teólogos y biblistas, por ejemplo en estos dias a nuestro amigo Ariel Álvarez, por desmontar la "fabula" de Adan y Eva....pero siempre saca la Institución la famosa frase "de que le hará daño a las almas sencillas".

El hombre de hoy, del siglo XXI, ya no se asombra de nada y decir la verdad que conocen desde hace muchos años, engrandecería a la Iglesia y no la tacharían muchos de oscurantista, lo contrario el mantener la "fabula" es seguir engordando la "bola" sin beneficios para nadie, ni siquiera a las almas sencillas, pues hasta los niños en clases de religión se dan cuenta de lo inverosimil de las narraciones que fueron escritas en concreto para un pueblo y en un contexto especial, no para aplicarla en este siglo y darlas como verdades absolutas.