Siempre lo estoy advirtiendo...pero es que no escarmientan....: a un Gallo no se le puede contar nada que lo "canta" rápidamente....¡ay Señor...Señor que Cruz esta!.

Pues me cuenta mi interlocutor esta mañana que ayer celebró el Centro de Estudios Teológicos el día de Santo Tomás a Aquino, es decir el día del patrón de los estudiantes de teología.

a las 10,30 de la mañana, con mas frío que calor se inciaba el acto con una eucaristía como es preceptivo en toda fiesta eclesial...pero ¡Oh pérdida de tiempo de los que fueron a que los viera el nuevo Arzobispo Monseño Asenjo!....no acudió a la eucaristía y dicen que algunos murmuraban: "Se echa mucho de menos al Cardenal Amigo"...no se el motivo...como no sean que son masoquistas por las broncas que ecaba, sea como sea, Monseñor Asenjo debía estar muy ocupado que no presidió la ceremonia.

A las 11,30 de la mañana el Acto Académico, que si apareció el Arzobispo Hispalense, según mi comunicante y en el mismo el Prof. D. Ildefonso Camacho, rector de la Facultad de Teología de Granada habló algo así como de la Crisis Económica y una Encíclica...ignoramos que tiene que ver, a no ser que fuese una crítica al gobierno del PSOE....

Todo el acto muy comedido, ruegos y preguntas, algo comprometidas en contra de los banqueros ¿no había algo por ahí de Dios y el dinero...no se?...pero recordemos que Ms. Asenjo tiene mucho que ver con Cajasur de Córdoba y toda su controversia, cierre del acto por el Sr. Arzobispo......y al final cuando el rector del centro invitaba a todos a tomar una copa de vino español....el Sr. Arzobispo toma el micrófono y arenga:

¡Un momento que tenemos que rezar el ángelus!

¡Oh sorpresa! ¿el Angelus no se reza a las doce del medio día?...¿un lapsus episcopal?...¿será por el desplazamiento de las dos horas que tenemos...es que eran casi las dos de la tarde....allá fueron alumnos y profesores (algunos de los cuales no tienen ni idea que es eso del "Angelus" aunue son curas porque no practican) y a regañadientes, con mas hambre que ganas y oraron...y dicen las lenguas de doble filo que algunos casi dormidos al final del salón mascullaban: ¿A que viene esto?...¡ay ay que no os habeis dado cuenta que los tiempos han cambiado!....

Señor.....Señor...¡que cosas pasan!