No hay niño en Sevilla que no haya dado una vuelta con el caballito de la Plaza de España de Sevilla, que no era caballito ni nada, era un pobre jumento que de tanto hacer el mismo recorrido ya sabía que tenía que dar la vuelta alrededor de la fuente y volver al punto de partida.

Ultimamente solo quedaba un ejemplar, pero hubo un tiempo en que daban la vuelta cuatro o cinco borriquillos con su carga infantil detras en el mini coche de caballos.

Era una delicia para la grey infantil que lo pasaba estupendamente creyendo que conducían al borrico, cuando era al contrario, el borrico conducía a los "conductores", con las orejas gachas y sin mirar a otro lado....en alguna ocasión el hambre les hizo saltar en busca de pitanza y salían "disparados", seguidos por los gritos, sobre todo de las madres que veían a sus vastagos estrellados en el asfalto, aunque a decir verdad jamás ocurrió accidente alguno, pero los niños lo pasábamos bomba.

Aquí pueden ver a un "gallito" bien plantao subido en su cochecito.