Me dice mi esposa que en este barrio se vive muy bien, no lo dificulto ni tampoco lo oculto, es mas lo acepto.
Hace unos años hiciese frío, calor o la lluvia empapase las arriates de la calle siempre se sentían las voces de los niños al jugar, si llovía se metían en un portal y jugaban y allí como oajarillos piones se les escuchaba hablar, reir y gritar....a muchos vecinos ls molestaba tanta algarabía, aquellos niños de entonces, algunos ya son padres y madres de familia o han emigrado a otros barrios o ciudades buscando mejor vida o habitabilidad.
A mi me molesta el silencio sepulcral de este domingo frío de Enero, ni las televisiones de los vecinos más próximos se escuchan...es como si estuviesemos en un capsula espacial.
Hemos puesto la televisión y son películas tras películas, todas viejas, alineantes y sin sustancia que sacar....como si todo hubiese muerto después de la una hecatombe.
Mi reflexión es la siguiente:
CUANDO EN UNA SOCIEDAD COMO LA NUESTRA, EN UN BARRIO DE MAS DE 1000 VIVIENDAS QUE NO SE ESCUCHE NI SIQUIERA A UN NIÑO GRITAR, ES QUE ESTA SOCIEDAD ESTÁ IRREMEDIABLEMENTE PERDIDA EN SU FUTURO.

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