Hasta sólo hace unos años, se vivía en el catolicismo unos esquemas de ideas muy seguras, eran verdades definitivas. En casi todas las materias (filosóficas, científicas y teológicas)...Era tal la fijeza en las grandes verdades que era como un distintivo de madurez...era lo sólido en el sentido inmutable...por eso la Iglesia era, para muchos, un ejemplo a seguir.

Ahora vemos muchas cosas (aunque antes existóan exactamente igual), un fundador (Legionarios) que es un pederasta, suspendido A Divinis, que muere y que se forma un revuelo al aparecer hijos por doquier, que sus seguidores estan en entredicho, igualmente vemos que durante cincuenta años las violaciones en Irlanda eran conocidas por la jerarquía y por las autoridades católicas, cada día salta un escándalo en América, un sacerdote famosos de la televisión que lo captan en Colombia las cámaras desnudo en una playa haciendo el amor con una mujer, para hacer mas cerca este relato: curas que entran en bares poco recomendables (gays, pub) que hasta el Arzobispo de Sevilla ha tenido que llamar la atención en su primera carta pastoral, de los informes que le llegan o que algunos le hacen llegar....etc...etc., por supuesto estos no son un ejemplo a seguir aunque no hace mucho tiempo la Iglesia los señalaba como "MODELOS".

Ya algunos pensadores teólogos a mediados del siglo XX lo avisaron: el encuentro de la teología con la historia producirá una gran conmoción.

Hoy realmente vivimos una historización radical de toda realidad, nada queda al margen de este proceso de transformación, lo que ayer era tenido por verdad inmutable o tradición irreformable, hoy ya apenas cuenta....por ejemplo el celibato en los sacerdotes, es algo que estamos viendo que se desmorona como un castillo de naipes, porque quien no tiene una barragana, tiene a su barragán.

Hoy muchos creyentes que en otros tiempos fueron responsables y cumplidores, ven con gran preocupación y verifican hoy que esas personas "célibes" con "patina de santos", son personas de carne y hueso y que la Iglesia los ha idealizado ¿para qué?...y muchos creyentes abandonan porque lo que antes se cuestionaba por la jerarquía es abandonado con frases como: "haz lo que tengas que hacer mientras no se entere nadie".

Según la mentalidad moderna, las cosas se comportan de un modo de forma que todo orden no es más que un momento dentro de una historia, que lo relativiza de un modo nuevo y continuo...La realidad no tiene ahora una historia, sino que en lo más profundo es historia.

Y si, como por ejemplo, el  NO celibato, está escribiendo por libre una nueva historia, lo mejor que tendría que hacer la Iglesia es derogarlo para evitar los grandes escándalos en la prensa y entre los creyentes.