El cristiano en general siempre ha sido un hombre o mujer crédulos, aunque les hayan dicho muchas cosas incomprensibles, las han creido a pies juntillas y la culpabilidad de estas situaciones viene de parte de un clero inculto y muchas veces con poca vocación, o en todo caso de vocación de dominio sobre los demás.
¿Se ha pagado por excesivas pérdidas y desventajas en el campo religioso?...El niño y también el cristiano adulto no se explican por qué Dios no se ha conformado con el único evangelio. Es demasiado fácil persuadirse de que el Evangelista más reciente no es sino el "tapagujeros" del más antiguo y que, después de la primera redacción escrita en el Evangelio de Marcos, todos los otros Evangelios sólo proporcionan complementos, que sirven para transmitir un cuadro, lo mas posiblemente completo, de la vida y de la doctrina de Jesús.
La mayoría de los cristianos no conocen sino una figura de Cristo descolorida y por eso para extraer de los cuatro Evangelios una "Vida de Jesús" se ha tenido que ocultar el relieve de cada uno de ellos. Las exigencias y los fines de cada Evangelista y su representación de Cristo han desaparecido totalmente.
El cristiano medio no se hace una idea del carácter y de la tonalidad colorista teológica de la figura de Cristo, que aparece por ejemplo en el Evangelio de Marcos, diferente de aquel Mateo o de Juan.
A Cristo con el tiempo lo han difuminado, lo han descafeinado y no han presentado al Jesús de color, sino al Jesús gris y triste, al severo, al que condena y sufre, en vez de dar a conocer a aquel que comía y bebía con prostitutas y gente de mal vivir y muchos nos preguntamos ¿Por qué ha ocurrido esto?...sencillamente porque aquel Cristo era un hombre fácil de entender, había que darle vueltas y revueltas para hacerlo incomprensible, para dominarlo y que no fuese del dominio común.
¡Lástima de mi Cristo-Hombre que lo mataron para esto!

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