Hay cosas que a estas alturas del siglo XXI, son imposibles de captar, resulta que a un cura diocesano de Sevilla, lo han nombrado Miembro del Consejo Asesor del Departamento de Santuarios, Peregrinaciones y Piedad Popular, d la Comisión Episcopal de la CEE.

Ya barruntábamos estas cosas cuando el nuevo Arzobispo de Sevilla llegó al poder, así que no nos extrañada nada este nombramiento porque el "agraciado" con este nombramiento sabe nadar y guardar la ropa y muy bien guardada por cierto.

Que cada cual sea nombrado para lo que sea me trae sinceramente al pairo, pero que se fomente la "piedad popular", no creo que en estos momentos sea bueno para la Iglesia, pero parece ser que eso da "dividendos", en vez de buscar una seria y sincera evangelización y que las personas crean y se comprometan con el verdadero Cristo, se van por las ramas y fomentan mucho mas las romerías y saraos, en donde la gente bebe y se desmelena de tal forma que queda todo muy alejado de lo que es el verdadero cristianismo, de resultas que algunos que hoy se colocan los alzacuellos pierden los papeles en esas fiestas y de forma muy poco santa, que documentos  gráficos existen.

Ya en estos tiempos debe la Iglesia dar a sus fieles otra forma responsable y adulta de comportarse y no volver al siglo XVIII, pero parece que esto no lo contemplan, así los cristianos no piensan y se les puede manejar...pero si la Institución piensa que ese es el mejor camino, que lo siga que es otro escalón para que mas cristianos comprometidos la abandonen o sigan otros caminos.

Hay que comprender que la Iglesia ya ha hecho su opción, es decir, alejar a los que puedan molestarle, obviar a los cristianos que hablan con claridad y acojer a las personas que le sirven a la Institución, que es una masa amorfa y callada para que no le disputen el control del Espiritu Santo.