¡ay fregona...fregona mía!

van surgiendo grandes inventores;

no se considera un gran invento,

si no lo publican escritores.

Uno, a la mujer hace primores,

desde que apareció, al momento,

y lo tiene siempre dispuesto,

por si necesita sus favores.

Al marido también le funciona

y lo cuento porque lo siento,

un utensilio tan bien puesto,

sin enchufes ni pilas dentro.

El invento se llama fregona,

y la mujer queda dispensada

de limpiar el suelo arrodillada,

y el marido...no digamos,

cuando se escapa parece un gusano.

Quien lo inventó no se pregona,

pero..¿qué mujer...qué hombre

no lo alaba por tan gran tarea facilitada?