Siempre me ha llamado la atención del Salmo 1, versículo 1:

"Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los injustos, ni anda por el camino de los extraviados, ni se sienta en el banco de los cínicos"

Si dentro de nosotros el bien es tan fuerte como el mal ¿por qué nos resulta más fácil seguir este último?...porque el mal se nos presenta con apariencia de bien.

Como has leido el primer Salmo no recuerda cuando una persona cae en la droga..."no sigue el consejo...ni anda...ni se sienta...."

En la droga el primer paso es la Curiosidad...siempre hay un amiguete que le dice: ¡Vamos prueba te vas a sentir estupendo...de maravillas!

El segundo paso es el ceder..."Mira amigo voy a probar sólo este sábado por la noche..pero yo controlo, lo dejo enseguida".

Pero hay un tercer paso: ese paso es la "trampa".

"Me viene estupendamente, estudio mejor, me divierto sin importarme nada....lo necesito...no puedo dejarlo".

Y de golpe la persona cae en la dependencia....le entra el "mono"....y se vuelve esclavo de la sustancia.

La unica forma de dejar el "mono" ES DECIR QUE NO...ya sabemos que no es fácil...pero es el primer paso por el camino del bien...bien para el cuerpo...para la mente...para dejar de ser esclavo...deja la persona de ser egoista...pero aun recuerda porque el mal es dulce...muchas veces se recae...pero hay que recordar algo...que volviendo a la droga lo amargo viene después.