Que este mundo es cruel, ya lo sabemos..hasta cuando se trata de beatificar a alguien o a santificarlo.

No es cuestión de ser martir o no, es cuestión de que existan personas que por intereses "extraños" quieran que una determinada persona sea santo...recientemente hemos presenciado varios casos que uno se tiene que replantear muchas cosas.

Los jesuitas muertos en El Salvador, murieron por defender al pueblo de la barbarie de unos dictadores y murieron acribillados a balazos y la cocinera y su hija...¿estos no se merecen el calificativo de "subitos santos"?

Nuestra Iglesia tiene varias vara de medir, hay quen por su biografía no se merece ser santo y sin embargo como había dinero por medio ya es santo...a punto han estado de santificar a Marciel, el fundador de los Legionarios de Cristo, con lo que ahora se está descubriendo, pero en la casa general de estos individuos en Roma, hay un mausoleo hecho para depositar los restos del fundador e inmeditamente hacerlo santo ¡pues  vaya santo!...lo que ocurre es que a tiempo se han descubierto cosas y no lo han proclamado santo...pero tiempo al tiempo...que todo se convierte en la viña del Señor.

Otros han sabido mucho  más y han corrido para poner sordina y  colocar velos y cortinas en la vida de sus fundadores...porque no es todo el oro el que reluce...pero en fin allá cada cual, no voy a rezar mas que por quien lo merece y ese es  Dios.

Los jesuitas no eran bien vistos conjuntamente con el Arzobispo Romero ¿por qué será eso?...no necesitan ser canonizados oficialmente el pueblo ya los ha santificado.

ELLOS YA ESTÁN RESUCITADOS POR EL PUEBLO ¿PARA QUE QUIEREN MAS CORONAS?

Al entierro del Arzobispo de El Salvador no acudió ningún hermano del epicopado de aquél país, solo el Obispo Auxiliar de Madrid Iniesta, que fue de forma particular y el viaje costeado por su parroquia madrileña.

Cuando llegó a El Salvador el arzobispo que sustituyó al asesinado San Oscar Romero de América dijo: "Ahora se ha terminado la Teología de la Liberación"

¿Qué quiso decir con esas palaras?

A veces no hace falta poner el dedo en el gatillo.

De todas formas estas muertes constituyen una nueva era para la Teología de la Lberación y un nuevo martirologio aparte del oficial de la Iglesia.

Viven en el recuerdo de quienes aun despues de muertos seguimos leyendo sus mensajes de LIBERTAD Y AMOR A LOS DEMAS.