El mundo cada día está mas politizado y en cuestión de religión, politizar es muy malo, porque eso nada tiene que ver con el Evangelio.

Estos días he seguido con interés el XI edición del Congreso Católicos y Vida Pública, que en esta ocasión abordó "La política, al servicio del bien común".

No es tal, solo se persigue un interés en detrimento del Evangelio...porque lo que subyace detrás de todo esto es la formación de un partido político de corte católico ¿por qué? pues porque a la jerarquía católica no le agrada ni el PP ni el PSOE, ni otros partidos políticos porque no les han dado el lugar que ellos creen les corresponde en la vida pública.

Volvemos siempre a lo mismo, a que la sociedad nos vea como un grupo de poder mas que como un grupo de amor, caridad y evangelizador.

Hoy en Sevilla a las diez y media otro grupo se va a concentrar en el Seminario de Sevilla, vendrá la intervención de políticos de la fenecida Democracia Cristiana que no acaban de encontrar su lugar y espacio en otros foros políticos.

Aunque estas asambleas, estos congresos se hagan, no es bueno para la Iglesia porque mas detractores les van a salir de un lado y de otro, de las izquierdas y de las derechas, aunque no lo crean.

No es que uno sea vidente, pero ahí está la historia y hay algunos, como hace muchos años, ante de la II República Española y durante la misma, que les pide el cuerpo batallar por los parlamentos y vivir también del presupuesto de los sufridos contribuyentes.

No es ese el camino de la Iglesia aunque esté refrendados por algunos de los obispos...su camino es Evangelizar y dar testimonio en este mundo que dicen laicista..."mirad como se aman" y que no digan: "mirad como manejan".

Por eso cada día uno anda mas desencantado de su propia religión.