Llevo varios meses dándole vueltas a la cabeza y mirando por los foros de internet, en lugares donde se habla con libertad y de muchas cosas buenas y menos buenas, en fin de todo y no encontré ninguna directriz sobre lo que debemos hacer los cristianos o mejor dicho los católicos de este país.

Nadie, absolutamente nadie, nos ha cerrado las iglesias, las escuelas de curas o monjas o su cadena COPE, o nos ha impedido manifestarnos cuando hemos querido. (Por lo demás, recordémoslo, nada ni nadie obliga a los católicos españoles a casarse por lo civil, a divorciarse, a abortar o a ser homosexuales) ¿De qué diablos hablamos entonces cuando hay quejas de no disponer del derecho a la libertad de expresión?

Creo que este tema no radica en la gente del pueblo, sino que radica en la jerarquía que aun no se resigna a pensar de que España es un país aconfesional, es decir el Estado en sí no tiene nada que decir en materia religiosa y la misma cuestión debería ser en justa correspondencia para los eclesiasticos,

¿Por qué los católicos españoles nos ingerimos en las leyes emanadas del Parlamento Español?...este Parlamento para bien o para mal, nos guste o no nos guste, ha sido votado por todos, otra cosa es la crítica política, pero realmente nadie se preocupa si creemos mucho o poco en Dios o asistimos o no asistimos a la misa dominical, como tampoco se inmiscuyen los que no creen si los musulmanes acuden mucho a la mezquita o se quedan fuera.

Creemos en la libertad religiosa y que cada cual haga y piense como quiera y desee y no queramos volver la cabeza al nacionalcatolicismo porque siempre nos ha llevado a mal puerto, ahí está la historia.