La desganada del catolicismo en España
Algo se habrá hecho mal en España por parte de la Iglesia, digo yo, que el acontecimiento católico no se comprende ni se completa sin la respuesta de fe de los hombres y mujeres que pudieran considerarse seguidores de Cristo, porque en España la mayoría estamos bautizados y otra debería ser la respuesta a lo que está ocurriendo.
En esta primera década del siglo XXI, en España la confrontación del cristianismo sufre una gran crisis. La sociedad española manifiesta rasgos de desgana o inapetencia religiosa, tal vez por haber estado forzosamente saciada en los tiempos del nacionalcatolicismo.
Esta situación provoca incertidumbre en los creyentes y debería suponer una oportunidad para fortalecer la fe y recuperar la dimensión de gratuidad que lleva consigo el hecho cristiano.
Los avatares sociales nos golpean y crean una gran perplejidad en nuestro vivir cotidiano como creyentes de a pie.
Aparte de las campañas que reclaman aspectos concretos, a nivel teórico, los grupos laicistas exigen una acción concreta que lleve a un verdadero cambio de modelo: "Ante la ofensiva neoconfesional y neoconservadora reafirmamos la necesidad de una sociedad laica"...Así comienza el manifiesto en Defensa de una Sociedad Laica, promovido por la Fundación Clves, en lo que es un claro ejemplo del espíritu de las reivindicaciones laicistas. Otras asociaciones igualmente representativas como Europa Laica, insisten en que la anunciada reforma de la Ley de Libertad Religiosa debe ser sustituida "por el establecimiento de una auténtica Ley de Libertad de Conciencia, que no excluya ni discrimine en derechos y deberes a ningún ser umano".
Desde varias webs del Movimiento hacia un estado Laico (MHUEL) se ofrece toda la información y la documentación para obtener un certificado de renuncia a la fe católica y de hecho el 30 de Octubre organizó ante el Arzobispado de Zaragoza la primera campaña de apostasía colectiva y presentaron la solicitud mas de 200 ciudadanos.
Aquí en España seguimos siendo clericales o anticlericales, antes que religiosos o antireligiosos, creyentes o ateos. La herida profunda de las dos Españas, por desgracia aun no ha cicatrizado.
La cosa va en contra de la Iglesia, que no del cristianismo, porque esas mismas personas que piden ser apóstatas si se tercia van a una romería, por eso decimos que el asunto es anticlerical por ello venimos diciendo, aunque combatan a este Gallo, que la Iglesia debe cambiar o siempre despertará esas antipatías.
Algo se ha hecho mal y estas son las consecuencias en un país que se decía católico y que la mayoría fueron bautizados...aunque me pregunto que algunos padres los bautizarian "por el que dirán" y no señalarse en nada.

