Sevilla no solo tiene fama por su Semana Santa o su Feria de Abril, tambien tiene mucha fama, mejor dicho, muy mala fama por destruir a sus idolos de ayer.
Me estoy refiriendo que dando una vuelta por los foros de gente de la Iglesia, muchos de los que intervienen ponen a "parir" a Cardenal Amigo Vallejo.
Ayer en una televisión local soltaban frases injuriosas sobre él, precisamente personas que hasta hace dos días, como aquel que dice, le hacían la reverencia y le besaban el anillo, no hay en este mundo algo peor que un cristiano de mala leche.
Sus vidas solo giran alrededor de las sacristías y por eso cuentan cuentos de vieja y despellejan al mas pintado.
Pero lo peor no es que sean laicos, es que algunos se identifican como curas o frailes, lo que lleva a hacernos pensar que están comiendo de la "sopa boba" y que además se permiten insultar a sus iguales. ¡menudos cristianos de pacotilla son!.
Si insultan a Cardenal Amigo ahora que se ha marchado de Sevilla, no menos van a por el nuevo Arzobispo Asenjo, pues ya van sacando: que no es afecto a las cofradías, que en Córdoba dijo...que las coronaciones....es decir que ya le están buscando los tres pies al gato.
Al Cardenal amigo, no le saben el nombre: Principe de la Giralda, Principe Hispalense (pero no precisamente como elogio), que si en el Seminario solo hay gays, que aquello es "Chueca"....y algunos son tan burdos que se identifican a pesar de estar detrás de un seudonimo y puedo asegurar y aseguro que algunos le deben mas al cárdenal que a sus padres, pues les ayudó a estudiar y a escalar puestos en la Institución...estos son los que les muerden las manos a quien les da de comer.
¡Señor...Señor...de un mal clero libranos!
"Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra!
Todo hombre por muy cardenal que sea tiene sus luces y sus sombras ¿o es que los que le están poniendo a parir son los mejores curas del mundo?...habría que analizarlos para saber que clase de curas son...ya con esto lo demuestran.

Pedro
10 nov 2009 | 06:33 PM
Suele ser esto normal en esta Sevilla de nuestros pecados,pero bueno más tarde o más temprano estos individuos encuentran la horma de su zapato, como se dice en mi pueblo. Al obispo Amigo (no le perdoné que aceptara el capelo), independientemente de las miserias que cada uno tenemos, también tiene sus grandezas y una de ellas es su tolerancia. No creo que haya en la Conferencia Episcopal un obispo más tolerante que él.
No me gusta juzgar a nadie por referencias, pero lo que conozco del obispo Asenjo me lleva a pensar aquello del refrán: Otro vendrá...