Mi espalda es la playa que yace
bajo el sol de tus pupilas.
Tus dedos surcan enredaderas
en la arena sosegada.
Qué vergel entre barbechos,
adagio entre estridencias,
niño entre morteros....
Mas un solo parpadeo
puede llenarme de frialdad,
y un soplo de tus labios
tornaría nuestra calma en enérgicos sonidos.
Sigue sembrando de carias esta playa.
No pensemos ahora que el mar puede extinguirla
ni que allá, en lontananza, nubes negras
derraman lágrimas
sobre tierras de lava y de púrpura.

mily ------------------------------------
10 nov 2009 | 08:52 AM
Desde la playa donde me dejaste
te escribo, y desde donde, sin yo verla,
tu nave al viento y ondas entregaste
Vuélvela al puerto y oye mi reclamo
Más adelante de este mar hinchado,
teniendo mis manos, débiles y flojas
por lo mucho que al cuerpo han golpeado.
Estas reliquias de mis hebras rojas
que doy al viento y a la tierra entrego,
te muestro, y temo si en las ver te enojas.
Y si puedo rogar, también te ruego
por el copioso llanto, intenso y grave,
que tú sacar pudiste de mi fuego.
Que a mí te vuelvas; vuelte atrás tu nave
con el mundano viento; ven, procura
ser en tu vuelta más veloz que un ave
Y si llegando aquí, la muerte dura
cerrado hibiere todos mis procesos,
para darles honrada sepultura
contigo llevarás mis tristes huesos.