Pienso que lo provisional puede crear angustia o dinamismo.

Es angustia cuando uno no se acepta tal cual es...nos miramos al espejo y contamos las arrugas que nos salen de un día para otro, las bolsas en los párpados, el pelo blanco, la barriga cervecera, los muslos caidos....y enseguida acudimos a los trucos de ponerno una buena máscara, nos aficionamos a la silicona, nos hacemos liposucciones, nos teñimos, si se nos cae el pelo nos ponemos peluca para parecer más joven, nos volvemos locos con las dietas milagrosas y a veces llegamos hasta la bulimia...y vamos al gimnasio...

Pero nada ni nadie detienen  los años que pasan inexorablemente.

Cuando uno se acepta tal cual es se acepta nuestro criterio de verdad...cuando lo sabemos aceptar comenzamos a amarnos a nosotros mismos y  los demás...y empezamos a ser jóvenes o ancianos, sin mirar atrás sin  recurrir a la máscara para parecer del pasado.

El rostro momificado de las mujeres, como cierta duquesa que se pasea con un hombre más joven que ella por las televisiones, lleno de silicona, no resiste la confrontación con las arrugas serenas y limpias de una viejecita que acepta serenamente su edad.