Antes de inventarse la imprenta en el siglo XV, todos los escritos que querían difundirse debían copiarse a mano. Normalmente se encargaban de ello un grupo de emanuenses y lo hacían al dictado del jefe del grupo. Si uno de ellos no oía bien o no se concentraba debidamente, aquello podñia terminar en una versión libre para la radio. Incluso un solo copista que trabajaba sobre un texto original cometía a veces errores al leer el texto o introducía en él sus propias equivocaciones.
Muy pocas personas privadas podían permitirse el lujo de poseer un manuscrito copiado a mano, porque los manuscritos resultaban muy caros y las comunidades cristianas solíantener sus propios manuscritos para uso de todos los miembros. Al principio los libros del Nuevo Testamento tuvieron que escribrise en rollos hechos de papiros, cuero o pergamino
. Pero a partir del siglo II, los cristianos comenzaron a emplear la forma de libro que utilizamos hoy en día, el codex o códice
, se manejaba mucho mejor que el complicado rollo.

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